Miles de fieles esperan para visitar a San Cayetano

Una masiva presencia de religiosos se instaló con carpas para asegurarse un lugar en el templo cuando se habrán las puertas y poder llevarle sus intenciones al patrono del "Pan y el Trabajo". Imágenes exclusivas.

Continúa la vigilia por el día de San Cayetano, patrono del Pan y el Trabajo, en las calles aledañas al santuario, en el barrio porteño de Liniers. Allí, miles de peregrinos hicieron fila para asegurarse entrar al templo, a medianoche, cuando se abran las puertas. 

Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, presidirá la misa central de este miércoles a las 11 de la mañana y dará su bendición a los fieles que pidan y den gracias al santo. 

Este miércoles, el santuario de Liniers permanecerá abierto todo el día y habrá celebraciones en múltiples horarios: 4:00, 5:00, 6:00, 7:00, 8:00, 9:00, 10:00, 11:00, 13:00, 15:00, 17:00, 19:00, 21:00 y 23:00. Además habrá un servicio de bendiciones y confesiones de manera permanente dentro y fuera del templo. 

Miles de fieles esperan para visitar a San Cayetano
Hay grupos aguradando desde hace meses a la salida del templo (Rubén Paredes/Crónica). 

También, habrá otro santuario ubicado en Cuzco al 150, ciudad de Buenos Aires. 

Los fieles que aguardan pacientemente la apertura de las puertas, entablaron un diálogo exclusivo con el móvil de Crónica HD, presente en el lugar. Enrique Gómez, uno de los creyentes, explicó que en su familia "están complicados" y confían en el Patrono. "Hace cuatro meses que nos estamos turnando y hacemos la cola", contó. 

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"La espera es lo mejor que hay, tenemos mucho para agradecer y pedir", aseguró Gómez, quien también reveló que la última vez que le vino a pedir trabajo, "al día siguiente me ofrecieron uno". }

Miles de fieles esperan para visitar a San Cayetano
Crónica HD mantuvo conversaciones con los fieles (Rubén Paredes/Crónica). 

Por otro lado, María, devota de San Cayetano desde hace 29 años, se instaló en una carpa frente al templo en mayo. "En mi casa siempre fueron devotos, me lo transmitieron y yo seguí con la tradición. Pido por el país, por la situación que estamos viviendo", expresó. 

"Cuando llego a tocar al Santo, lloro de la emoción, hace 24 años que vengo y el grupo que tenemos es una familia para mí", relató otra señora dentro de la carpa. 

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