Para UNICEF, la deuda es con la niñez
A 30 años de la Convención Sobre los Derechos del Niño, en Argentina más de la mitad crece en situación de pobreza.
Por María Helena Ripetta
@mhripetta
UNICEF establece que la pobreza en la niñez es un problema estructural que va más allá de la falta de dinero. Ser pobre es: no asistir a la escuela o hacerlo a edad tardía; no contar con acceso al sistema de protección social; vivir en casas precarias, sin agua potable; no acceder a los servicios de salud correspondientes, entre otras carencias.
#LaDeudaEsConLaNiñez es la nueva campaña de Unicef en Argentina donde más de la mitad de las niñas, niños y adolescentes crece en situación de pobreza.
“Elecciones 2019: La Deuda es con la Niñez y la Adolescencia”: son ocho prioridades que deberían ocupar un lugar central en el debate electoral y en la agenda del próximo presidente y de los Gobernadores, según Unicef.
Para presentarles el documento y pedirles que se incluyan estas problemáticas en las plataformas electorales ya fueron pedidas las audiencias con todos los candidatos a presidente.
“Un país que le da la espalda a su infancia, le da la espalda al presente y al futuro. Por eso les pedimos a todas las ciudadanas y ciudadanos que se unan a la campaña #LaDeudaEsConLaNiñez y pidan a los candidatos que la infancia y la adolescencia sea un tema prioritario en sus propuestas electorales, y en la implementación de políticas”, afirmó Luisa Brumana, Representante de UNICEF Argentina.
"Un país que le da la espalda a su infancia, le da la espalda al presente y al futuro"
1. Pobreza es no tener acceso al sistema de protección social. Más de un millón de chicas y chicos no cuentan con acceso al sistema de protección social y gran parte debería estar cubierta por la Asignación Universal por Hijo. Además, cada año, cerca de 300 mil chicas y chicos pierden el derecho a la AUH por problemas para certificar el cumplimiento de condicionalidades. El próximo gobierno enfrenta el desafío de asegurar una cobertura universal y mejorar los mecanismos de actualización para garantizar que todas las familias cuenten con ingresos para salir de la pobreza.
2. Pobreza es no acceder a un sistema de cuidados en la primera infancia. Sólo el 21% de los chicos y chicas entre 0 y 3 años accede a servicios de educación y cuidado. Se requiere implementar la Estrategia Nacional de Primera Infancia que amplíe la cobertura, fortalezca la oferta de servicios con calidad y avance en una nueva Ley de licencias por maternidad y paternidad, equitativa en términos de género.
3. Pobreza es no contar con acceso universal a la educación inicial. El Estado argentino realizó avances importantes en la ampliación del acceso al nivel inicial. Sin embargo, persisten desafíos para garantizar a todos los niños y niñas una educación inicial de calidad, en la cobertura (obligatoria) de la sala de 5 y 4; y en el acceso (opcional) de los niños y niñas de 2 y 3 años.
4. Pobreza es ser adolescente y no acceder a la escuela, o hacerlo y no aprender. Más de 500.000 adolescentes están fuera de la escuela, y solo 1 de cada 2 de los que ingresan, logran terminarla en los plazos esperados. 7 de cada 10 no alcanzan un nivel satisfactorio en matemática y 4 de cada 10 en lengua. Es necesario que los gobiernos electos aseguren más y mejores condiciones para enseñar y aprender, y profundicen el desarrollo de modelos educativos innovadores para garantizar que todas y todos accedan a saberes y habilidades claves para su presente y futuro.
5. Pobreza es ser adolescente y enfrentar inequidades en el acceso a la salud. El 70% de los embarazos de madres de menos de 19 años no son intencionales. De estos embarazos, 2.500 son de niñas menores de 15 años que, con elevada probabilidad, sufrieron un abuso sexual. Sostener el Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (Plan ENIA) y fortalecer la estrategia de Asesorías en Salud Integral en Escuelas Secundarias es clave para la agenda del próximo gobierno.
6. Pobreza es ser niño, niña o adolescente y sufrir malnutrición. Se expresa tanto en problemas de desnutrición (más de 1.5 millones de niñas y niños viven en hogares que no alcanzan a cubrir una canasta básica alimentaria) como de sobrepeso y obesidad. En Argentina el 41,1% de la población entre los 5 y los 17 años tiene sobrepeso y obesidad. Reducir estos índices requiere medidas de etiquetado de alimentos, políticas fiscales, regulación de la publicidad y campañas de comunicación.
7. Pobreza es ser niña o niño y sufrir violencia física, psicológica o emocional. El 70% de los hogares utiliza métodos de crianza violenta, como agresiones verbales y castigo físico. Las chicas y chicos sufren violencia también en la escuela, en las redes sociales, en los clubes. Es clave fortalecer los Servicios de Protección Integral e implementar campañas de prevención, entre otras medidas.
8. Pobreza es ser adolescente y no acceder a un sistema de justicia inclusivo. Las y los adolescentes privados de libertad forman parte del sector más vulnerable de la sociedad: el 28% vivió en la calle y el 78% tuvo dificultades para asistir a la escuela, entre otras problemáticas. Es prioritario contar con una Ley de Justicia Juvenil en línea con los estándares internacionales y que no baje la edad de imputabilidad.

