Rocío Oliva respaldó los dichos de "Monona", la cocinera de Diego Maradona
La última pareja del ex futbolista contó cómo era el vínculo entre ambos. "Ella iba a hacer todo lo posible para salvarlo", afirmó.
El testimonio de Romina Milagros "Monona" Rodríguez, la cocinera que trabajaba en la casa del country de Tigre donde se había Diego Maradona después de su operación en la cabeza, tuvo una fuerte repercusión. La mujer había revelado que cómo fue la última noche del astro y los esfuerzos que hicieron para revivirlo.
Al vínculo entre la cocinera y el Diez se refirió Rocío Oliva en Polémica en el bar. "La adoraba, de hecho 'Monona' le puso él. Todo lo que dice para mí es verdad, claramente. Me sorprendió que hablara porque siempre fue perfil bajísimo", relató la última pareja del ex futbolista.
Y agregó: "Cuando Diego falleció, pregunté si estaba Monona en la casa. Me imaginé todo lo que contó, ella iba a hacer todo lo posible para salvar a Diego. Mide dos metros, es gigante. Siempre se manejaba con fuerza. Yo sabía que habría hecho lo posible por salvarlo".
Días atrás, "Monona" detalló cómo fueron los esfuerzos para reanimar al mejor jugador de todos los tiempos: “Estaba como loca. Lo retaba, le decía ‘vamos Diego’. Les decía a los médicos que siguieran intentando, que él no se iba a dejar morir. Nadie podía creerlo. Fue re duro. Estábamos todos tratando de revivirlo. Estaba la enfermera con el de seguridad, pero es mentira que la psiquiatra le hacía el RCP, porque no sabía ni cómo se hacía. Me decían a mí que le hiciera respiración boca a boca y no podía”.
"Había que llevarlo, su malhumor. Si no quiere comer no comía, tenía sus horarios, era todo como él quería, siempre manejó todo. Quería poner a dieta a todos, lechuga y tomate para todos, me decía. A él más que todo le faltaba una mamá. Extrañaba mucho a su madre", indicó la mujer en otro tramo de la entrevista sobre la rutina del ex entrenador de Gimnasia.
Y también resaltó: “Las hijas estuvieron siempre. Gianinna, cuando la llamaba, estaba. Con Jana era otro vínculo, no era lo mismo que con las otras. Era paternal, pero no tan pegada como con los otros chicos. Eran todos iguales, pero era distinto. Dalma también, pero se hablaba mucho por teléfono. Todos los hijos estuvieron presentes”.

