Señales de alarma para detectar trastornos alimenticios

Hay algunos comportamientos a los que se debe prestar atención porque pueden ser signos de algún problema en la alimentación. Cuáles son y cómo tratarlos.

Las señales de alarma son aquellos comportamientos que pueden estar relacionados con la posible existencia de un trastorno de la conducta alimentaria. No se tratan de "criterios diagnósticos" y, por tanto, no confirman la enfermedad. Para diagnosticarla es indispensable que la persona que parece estar sufriéndola sea evaluada por profesionales de la salud.

Sin embargo, son señales que pueden informarnos sobre la presencia de la enfermedad, de modo que es recomendable que ante estas se consulte con un equipo de profesionales.

La Doctora Mónica Katz, médica especialista en Nutrición dio a conocer algunos de los signos a los que hay que estar atentos:

 Cuando alguien hace una dieta “demasiado bien”: preocupate. 

La persona tiene que tener la indicación de realizar esa dieta. 

 Utilización injustificada de dietas restrictivas. No hay trastorno sin dieta previa.

 Evitar sentarse a la mesa. Tratan de no asistir a las comidas y empiezan a comer solos.

Interés exagerado por recetas de cocina.

Pérdida de peso injustificada.

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¿Qué se puede hacer?

Cortar con lo que se llama “Fat Talk”: el diálogo sobre la obesidad. Los comentarios como lo de “hoy comí mucho, mañana no voy a comer” o el de “estoy gorda”, genera que los jóvenes sientan malestar con su cuerpo. Es muy fácil contaminar a las nuevas generaciones con este comportamiento obsesivo que termina generando una “anorexia nerviosa" o una "bulimia”.

Estos dos trastornos son la segunda causa de muerte de enfermedades psicológicas y psiquiátricas. Entonces hay que apagar el discurso dietante, y de "autoflagelarse".

"En vez de pensar todo lo que sos aparte de tu cuerpo te quedas solo con el objeto. Hay que modelar como si fueras una plastilina. Y si no podes con dieta opérate. Es muy cruel lo que estamos viendo”, expresó Mónica Katz. "El objetivo absoluto es saber que se puede tener un cuerpo cómodo sin renunciar al placer", finalizó la doctora.

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