El tampón no debe llevarse más de ocho horas seguidas, debido al riesgo de sufrir un choque tóxico debido a la posibilidad de que se provoque un shock tóxico. 

“Cámbiense el tampón entre cada cuatro y ocho horas y eviten  llevarlo durante la noche; utilicen el tampón solo durante una  parte del día”, escribieron estos especialistas en un estudio publicado por la agencia Salud Pública Francia.

Así, se recomienda utilizar “por ejemplo compresas durante la  noche y tampones durante el día”.

La agencia analizó cinco casos ocurridos en 2013 y 2016 en   Francia. Las pacientes, de entre 12 y 21 años, tuvieron que ser “hospitalizadas en reanimación y la investigación evidenció una mala utilización de estos   tampones.

Cuatro de ellas habían llevado tampones durante más de ocho horas en la noche y una de ellas incluso antes del inicio del período. “El lavado de manos antes y después de la introducción del tampón era variable según los casos”.

El shock tóxico debido al estafilococo menstrual sigue siendo una “afección rara”, con una veintena de casos anuales en Francia. Implica fiebre, erupciones cutáneas, bajada de tensión y otros  males potencialmente graves como los digestivos, musculares, renales, etc.