Una ballena de casi 15 metros de largo y 30 toneladas de peso sorprendió ayer a las centenares de personas que disfrutaban del día soleado en la playa carioca de Ipanema, por lo que se acercaron a observar al animal muerto. De acuerdo con el Centro de Operación Río, la ballena tenía la mandíbula separada del cuerpo y su estado de descomposición era avanzado.

"Por el estado en el que estaba, sin piel, hinchada, puede ser que esté muerta desde hace una semana o más", detalló el biólogo Rafael Carvalho.De inmediato, las autoridades organizaron un operativo para retirar al animal de playa, para lo que necesitaron una grúa y un camión, para no tener que partirlo a la mitad.

Este año, casi un centenar de ballenas, en especial de la especie yubarta, encallaron en las playas brasileñas.