Un Hyundai i3. circulaba por la Avenida Atlántica, salió de su camino, atravesó la ciclovía, la calzada y sólo se detuvo cuando ingresó a la arena. En su destructor recorrido, el bólido sin control terminó con la vida de una beba de ocho meses, llamada Maria Louise.

"Había mucha gente en la acera, había incluso gente debajo del auto", relató una turista argentina que presenció el suceso.

El conductor, un hombre de 41 años identificado como Antonio de Almeida Anaquim, argumentó que sufrió un ataque epiléptico y, en efecto, dentro del auto se hallaron medicamentos contra las convulsiones. De todas maneras, el hombre se encuentra detenido a la espera de que la policía logre esclarecer los motivos del hecho.

"Llegamos a tiempo para evitar que fuera linchado" declaró el coronel Angelotti, a cargo del operativo policial.

Hace dos años, Almeida Anaquim había estado involucrado en otro accidente, cuando manejaba una motocicleta y repentinamente chocó contra la parte trasera de una camioneta.

La playa de Copacabana, la más turística de Río de Janeiro, está abarrotada en las noches del verano carioca y por su ciclovía corren y pedalean cientos de personas en la hora en que se produjo el accidente.

Según la información de los bomberos, se cuentan al menos 16 personas heridas, entre los cuales hay dos niños.