Once días pasaron desde aquel anuncio del presidente Iván Duque, donde propuso su reforma tributaria. Dicha reforma dio origen a una ola de protestas que se expandieron a lo largo y ancho de Colombia, desatando numerosos encuentros violentos entre la policía y los manifestantes.

En relación a las protestas, la Defensoría del Pueblo de Colombia dio a conocer un informe en el que denunció formalmente 548 desapariciones, de las cuales 189 ya fueron localizadas.

En el mismo informe, señalan que 27 personas fueron asesinadas durante las movilizaciones, 11 de ellas estarían “litigadas directamente a los hechos”, mientras que otros 7 casos se encuentran en proceso de “verificación”.

A su vez, se conocieron casos de oficiales de policía disparando armas de fuego contra los manifestantes. La represión policial terminó desplazando a la reforma tributaria de Duque del centro de atención. Según otro informe de la Defensoría, la violencia en las calles también derivó en 364 civiles y 41 miembros de la Fuerza Pública que resultaron heridos.

En este contexto, tanto la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y Amnistía Internacional. denunciaron ante la comunidad internacional un uso “desproporcionado” de fuerza por parte de las fuerzas policiales.