Comenzó San Fermín, pero sin toros
Particular celebración por el coronavirus: el ayuntamiento de Pamplona autorizó únicamente un solo evento para esta festividad, que es muy esperada todos los años: una reunión con pañuelos rojos en la plaza y con un número limitado de personas.
La pandemia del coronavirus obligó a las autoridades españolas a suspender la tradicional fiesta de San Fermín, que comienza cada 6 de julio, en la que miles de personas se reúnen en las calles de Pamplona para acompañar la corrida de toros. La jornada transcurrió sin incidentes.
El Ayuntamiento de Pamplona tomó medidas excepcionales para controlar las aglomeraciones, y los policías municipales también llevaron a cabo controles en diferentes puntos de la ciudad con el objetivo de garantizar el orden público. En las últimas semanas, las autoridades habían pedido a la ciudadanía que actúe con "prudencia y responsabilidad" durante las fechas en que tendrían que celebrarse las fiestas, entre el 6 y el 14 de este mes.
La única acción autorizada tuvo lugar al mediodía en la plaza Consistorial, donde se desplegó un gran pañuelo rojo frente a un grupo limitado de personas. Los aplausos y gritos de los asistentes se multiplicaron en diferentes puntos de la ciudad. Frente a esta situación los pamploneses celebraron en sus hogares, en grupos de hasta 10 personas, con mascarillas, ropa blanca y pañuelos rojos.
Comienza ahora las horas de tarde-noche en este 6 de julio tan especial.
Sigamos por el camino de la prudencia, la responsabilidad y el ejemplo que hemos dado hasta el momento.@policiaforal_na @PamplonaIrunaPM @policia siguen garantizando cumplimiento normas sanitarias pic.twitter.com/ta3gX3tsGs
El vicepresidente primero y portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, agradeció la "respuesta ejemplar del conjunto de la ciudadanía" que espera se mantenga hasta el 14 de julio.

