Lo crea o no, nuestro mundo cuenta con varias mascotas millonarias. Sin duda, estos perros eran miembros de la familia y tenían un lugar especial en el corazón de sus adinerados humanos, una conexión tan especial que los eligieron como los herederos de sus fortunas. Uno de ellos es Gunther IV, el pastor alemán más rico del mundo.

Tras su muerte en 1992, la condesa Karlotta Libenstein de Alemania dejó una fortuna millonaria a Gunther III, su pastor alemán y fiel compañero de cuatro patas, para que le administraran los fideicomisarios. Gracias a buenas inversiones, la herencia triplicó su valor, lo que convirtió a Gunther IV, hijo de Gunther III, en el propietario de la suma de seis dígitos en el momento de la muerte de su padre.

 

El pastor alemán, curiosamente, gasta mucho. Gunther IV lleva una vida cara disfrutando de mansiones, automóviles e innumerables lujos. Según los cuidadores de Gunther, al perro millonario le gusta pasear por toda su amplia propiedad, no sin antes exigir que su chef personal le prepare el desayuno.

El menú debe incluír solo la mejor carne, verduras frescas y arroz, ya que Gunther tiene un paladar fino, según Carla Riccitelli, una de sus principales cuidadoras. Luego de jugar en su mansión, Gunther toma un descanso en su cama italiana de terciopelo rojo con vista al mar.

Gunther descansando en su mansión de Miami, previamente hogar de Madonna.

Mientras sus gastos son excesivos, sus inversiones inmobiliarias nos permiten predecir que su fortuna seguirá creciendo en el futuro. Sus activos inmobiliarios incluyen propiedades en Europa, Estados Unidos e incluso una mansión en Miami anteriormente propiedad de Madonna que compró por varios millones de dólares, aunque la propiedad parece haberlo aburrido ya que la puso en venta recientemente.

Además de pasear por la masiva mansión en Miami y disfrutar de un chapuzón en su enorme pileta, Gunther tiene otras pasiones. Su fortuna le permitió entrar en el mundo de los deportes, auspiciando a un club de fútbol y un equipo de natación en su localidad. Y por si no fuera poco, el perro millonario también es un filántropo: parte de su fortuna fue dedicada a la creación de Gunther Rescue, una organización dedicada a rescatar perros callejeros.

El perro tiene propiedades a su nombre a lo largo de dos continentes.

A pesar de su vida lujosa, Gunther también enfrenta dramas y desafíos como todos los millonarios. En sus residencias ocasionales en Italia, donde vista la residencia de su cuidadora Carla Riccitelli, debe convivir los dos perros de ella para garantizar que se mantenga sociable. Mientras el trato con sus pares es ameno, son los seis gatos y dos gallinas de la cuidadora que le dan problemas: "Todavía está aprendiendo a vivir con los seis gatos", admitió Riccitelli.

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