ESTUDIO

Covid-19: ¿De qué se trata el escape inmunológico que preocupa a los científicos?

Investigaciones recientes indicaron que los últimos sublinajes de Ómicron tienen más probabilidades de escapar de los anticuerpos de los adultos vacunados y reforzados en comparación con subvariantes anteriores, lo que aumenta el riesgo de reinfecciones.

Hace unos meses, se produjo en Sudáfrica la aparición de la variante Ómicron del SARS-CoV-2 que se volvió dominante en todo el mundo, y en ese momento, se supo luego que era por su alta transmisibilidad y su capacidad para eludir las defensas del sistema inmune, ya sea las generadas por las vacunas o por una infección previa por coronavirus.

Los primeros estudios sobre la misma indicaban que una persona infectada con esta mutación podría transmitir el virus a entre nueve y diez personas, esto es porque Ómicron alberga el doble de mutaciones que otras variantes de interés, y su sublinaje BA.2 puede tener aún más.

Más tarde, llegaron las subvariantes BA.4 y BA.5, que pronto, al igual que sus predecesoras, por su rápida propagación se añadieron a la lista de vigilancia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por ser consideradas variantes de preocupación.

Las variantes BA.4 y BA.5 son las que más rápidamente se han propagado hasta la fecha, y se espera que dominen la transmisión de COVID-19 en los Estados Unidos, Reino Unido y el resto de Europa en las próximas semanas, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés).

Covid: variantes sospechosas

Y si bien los casos de la enfermedad que generan son leves en su mayoría, recientes investigaciones descubrieron que estos últimos sublinajes, tienen más probabilidades de escapar de los anticuerpos de los adultos totalmente vacunados y reforzados en comparación con otras subvariantes de Ómicron, lo que aumenta el riesgo de reinfecciones.

Es que los niveles de anticuerpos neutralizantes generados por una infección previa o las vacunas son varias veces menores contra las subvariantes BA.4 y BA.5 en comparación con la cepa del coronavirus original. Así lo determinó una investigación publicada en el New England Journal of Medicine.

Dan Barouch, director del Centro de Investigación de Virología y Vacunas del Centro Médico Beth Israel Deaconess de Boston, es uno de los autores del trabajo, y destacó: “Observamos reducciones de tres veces en los títulos de anticuerpos neutralizantes inducidos por la vacunación y la infección contra BA.4 y BA.5 en comparación con BA.1 y BA.2, que ya son sustancialmente más bajos que las variantes originales del SARS-CoV-2.

Para medirlo, los investigadores evaluaron los títulos de anticuerpos neutralizantes contra el aislamiento de referencia (la cepa de Wuhan del SARS-CoV-2 detectada en China al comienzo de la pandemia) junto con las subvariantes Ómicron BA.1, BA.2, BA.2.12.1 y BA.4 o BA.5 en 27 participantes que habían sido vacunados y reforzados con la vacuna de ARN mensajero de Pfizer–BioNTech y en 27 participantes que habían sido infectados con la subvariante BA.1 o BA.2 una mediana de 29 días antes.

Covid-19: ¿De qué se trata el escape inmunológico que preocupa a los científicos?
Dan Baoruch reveló los detalles del estudio (Archivo).

Seis meses después de las dos inmunizaciones iniciales, la mediana del título de anticuerpos neutralizantes fue de 124 contra la variante Wuhan, pero menos de 20 contra todas las subvariantes de Ómicron analizadas. Dos semanas después de la administración de la dosis de refuerzo, la mediana del título de anticuerpos neutralizantes aumentó sustancialmente, a 5.783 contra el virus original, 900 contra la subvariante BA.1, 829 contra la subvariante BA.2, 410 contra BA.2.12.1, y 275 contra la subvariante BA.4 o BA.5.

Tal como analizaron los investigadores, estos datos muestran que, en comparación con la respuesta contra la variante de Wuhan, el título de anticuerpos neutralizantes fue menor contra todas las subvariantes de Ómicron.

Covid: ¿Qué puede esperarse de cara al futuro?

“Hay varias publicaciones que lo documentan y hay países como Israel que están teniendo un aumento de los casos producto de las variantes BA.4 y BA.5, que se sabe que producen un escape del sistema inmunológico, tanto en las personas que tuvieron una infección previa por otras variantes o que han sido vacunadas”. Ante la consulta de Infobae, el médico infectólogo Roberto Debbag (MN 60253) destacó que “como se sabe, la reinfección tiene una baja probabilidad de complicación y mortalidad, pero nunca es bueno tener una infección por coronavirus, por más leve que sea”.

Lo cierto es que BA.4 y BA.5 causaron aproximadamente el 35% de las nuevas infecciones por COVID-19 en los Estados Unidos la semana pasada, frente al 29% de la semana anterior, lo que las convierte en las variantes de propagación más rápida reportadas hasta la fecha.

Ante el panorama epidemiológico que plantea la pandemia de COVID-19, el médico infectólogo Ricardo Teijeiro (MN 58065) no dudó en asegurar que “el avance en vacunas va a ser lo que va a detener la pandemia definitivamente”.

“Ya hay vacunas bivalentes, que tienen la cepa tradicional y la cepa de Ómicron”, destacó el especialista sobre las llamadas vacunas de segunda generación, esto es, las diseñadas “a medida” o “a lo sastre” para otorgar inmunidad contra los nuevos sublinajes circulantes.

Importancia de la vacunación

Desde el comienzo de la pandemia, especialistas y autoridades sanitarias se encargaron de aclarar que la vacunación con cualquiera de las formulaciones autorizadas de emergencia no prevenían de la infección, sino de las complicaciones y muerte en caso de contraer la enfermedad.

En ese sentido, y tras resaltar que “las últimas olas no generaron compromiso sanitario importante”, Teijeiro sostuvo que “los casos de infecciones simples que se vieron desde la aparición de Ómicron a la fecha se debe a que las personas, ya sea por haber tenido contacto con el virus previamente o por estar vacunadas tienen un nivel de protección que es bastante alto”.

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