Detalles de la secta del horror: un "mesías", un asesino serial
Convenció a más de medio centenar de personas de dejar de comer hasta morir de hambre si querían ver a Jesús. Ex mienbros se atrevieron a dar testimonio. Denuncieron dónde estaban las fosas comunes donde fueron enterrados los cuerpos.
El líder de una secta apocalíptica convenció a más de medio centenar de personas de dejar de comer hasta morir de hambre si querían ver a Jesús. Sucedió en Kenia. Ex miembros se atrevieron a dar testimonio y dijeron donde estaban las fosas comunes donde fueron enterrados los cuerpos.
Son 47 los que fueron hallados por la policía dentro de unos terrenos propiedad del líder cultista keniano Paul Mackenzie Nthenge, autoproclamado líder de una secta del condado de Kilifi.
La policía allanó el bosque de Shakahola después de recibir, de parte de 15 desertores del culto, información de las muertes de "ciudadanos ignorantes que morían de hambre con el pretexto de encontrarse con Jesús después de que Nthenge les lavara el cerebro".
Se cree que una de las tumbas contiene los cuerpos de cinco miembros de la misma familia: tres hijos y los padres.
Titus Katana, exmiembro, ayudó a la policía a identificar las tumbas. "Mostramos las tumbas a la policía y, además, salvamos la vida de una mujer a la que solo le quedaban unas horas, de lo contrario también estaría muerta", sostuvo.
Estaba escondida en la finca del líder cultista, según la Policía, se encuentra "al borde de la muerte", también por inanición. Intentó resistirse a los agentes que intentaban trasladarla a un hospital para recibir atención médica urgente.
Los investigadores encontraron al menos 32 fosas comunes en la finca de unas 323.74 hectáreas, los "terrenos sagrados" del líder de la secta en la vecina localidad de Malindi. Todavía quedan al menos una decena por desenterrar.
La casa de Mackenzie sirvió como el templo de sus seguidores, algunos están siendo investigados por crímenes como matar de hambre o asfixiar a sus propios hijos y luego enterrarlos en tumbas poco profundas siguiendo el consejo de Mackenzie, según informaron los investigadores.
"Me sorprendió saber que mi hija había matado de hambre a dos de sus otros hijos", dijo Francis Wanje, un hombre de Mombasa cuya hija y yerno eran seguidores de MacKenzie, quien supuestamente les había dado instrucciones de ayunar y asistir a sus sermones.
"No se les permitió tener agua o comida ya que supuestamente esperaban el regreso de Jesús", sostuvo Wanje y agregó: "Los mensajes del pastor los habían convencido de renunciar a su sustento y dedicarse por completo a sus enseñanzas".
"Mi corazón se rompió en pedazos al pensar en el dolor y el sufrimiento que mis nietos deben haber soportado antes de su prematura muerte", dijo Wanje, que logró encontrar a otro de sus nietos "todo piel y huesos con una barriga protuberante y costillas visibles".
Humphrey Nyongo, ex miembro de la "iglesia" de MacKenzie, afirmó que el pastor McKenzie "controlaba a sus feligreses" instándolos a renunciar a sus trabajos, dejar de comer comidas y renunciar al tratamiento médico si estaban enfermos.
Once miembros de la secta están internados en grave estado, tres de ellos en estado crítico, después de ser hallados en un bosque.
Para la secta las escuelas y los hospitales eran demoníacos. Era su líder quien les decía que no llevaran a sus hijos a la escuela, sino que visitaran la iglesia "para recibir lecciones de vida".
"Fui creyente de sus sermones durante 10 años", relató Nyongo. "Empecé a sospechar. Sus instrucciones, que calificó como mensajes de Dios, eran no llevar a nuestros hijos a las escuelas y, en cambio, visitar la iglesia todos los días para recibir lecciones de vida", agregó.
"Cuando me mudé a la aldea desde Malindi, comencé un negocio de cría de aves de corral, pero él estaba en contra. No quiere que nadie se involucre en ninguna actividad económica ni se traslade del pueblo al centro de la ciudad", sostuvo.
Salamu Masha, una antigua miembro de la "iglesia" MacKenzie cuyo esposo está entre los 47 muertos, dijo: "Nos pidieron que empezáramos a ayunar, y yo no podía ver a sus hijos morirse de hambre y había comida en la casa". Ella logró escapar con sus hijos pero su esposo decidió quedarse.
¿Quién es el líder de la secta?El "pastor" Paul, lider de la llamada Iglesia Internacional de las Buenas Noticias dice que cree que tiene un poder profético espiritual y afirmó haber visto apariciones de Jesús.
La controvertida iglesia fue fundada por Mackenzie y su esposa, Joys Mwikamba, en 2003 y en ella instaban a sus seguidores a ayunar día y noche mientras los líderes disfrutaban de comidas lujosas.
Mackenzie Nthengese entregó por vez primera a la Policía en marzo, después de que dos nenes murieran por inanición delante de sus padres, miembros de su secta.
Tras ser liberado bajo fianza, Mackenzie volvió a ser arrestado el 15 de abril bajo sospecha de influir a sus seguidores para que ayunaran hasta la muerte. En la cárcel inició una huelga de hambre para protestar contra el tratamiento recibido, informa el diario keniano The Nation.
"Los que rescatamos parecían débiles, demacrados y con los ojos hundidos. Algunos estaban deshidratados y vomitaban sangre. Tratamos de darles agua, pero nuestros esfuerzos fueron inútiles", relató uno de los médicos.
"Esta horrenda lacra en nuestra conciencia debe conducir no sólo al castigo más severo de los autores de la atrocidad cometida contra tantas almas inocentes, sino a una regulación más estricta (incluida la autorregulación) de todas las iglesias, mezquitas, templos y sinagogas en el futuro", declaró el ministro del Interior, Kithure Kindiki.
El Estado acusa a Mackenzie de "predicar una doctrina peligrosa que alienta a sus seguidores a morirse de hambre para llegar al cielo más rápido" y "manipular a los lugareños a través de enseñanzas religiosas extremas sesgadas y miedo a lo desconocido en busca de la salvación".

