El destino le dio una nueva vida a un pasajero, cuya identidad se mantiene reservada, tras no abordar el avión de Aseman Airlines que viajaba desde la capital de la República Islámica de Irán hacia la ciudad suroccidental de Yasuj. 

La aeronave, que despegó a las 7:55 a.m. hora local, se estrelló en la villa de Kohangan, a 120 kilómetros de la localidad de Semirom, dijeron las autoridades iraníes.

El dolor de los familiares de los pasajeros fallecidos en el trágico vuelo

Todo apunta a que el siniestro se produjo por las malas condiciones climáticas

“Dadas las condiciones particulares en el área, todavía no tenemos acceso al punto exacto del accidente y, por lo tanto, no podemos confirmar definitiva y definitivamente la muerte de todos los pasajeros en el avión”, declaró un portavoz de la compañía.

La compañía había informado también de que había 60 pasajeros, entre ellos un niño y seis tripulantes a bordo del bimotor ATR 72 que volaba de Teherán a Yasuj, pero después redujo la cifra a 65 al informar que una persona había perdido el vuelo.

El siniestro se produjo en una zona montañosa de difícil acceso

A la zona del siniestro, las autoridades han enviado helicópteros debido a que al tratarse de una región montañosa es difícil el acceso de ambulancias. Pero los helicópteros no podían tocar tierra en el probable lugar del siniestro por las condiciones meteorológicas y los equipos de emergencia intentaban llegar a la zona por tierra, informaron los medios oficiales.

El portavoz de Emergencias iraní, Moytaba Jaledí, explicó que el aparato desapareció del radar unos 50 minutos después de haber despegado del aeropuerto de Teherán con destino a la ciudad de Yasuy.