María dejó un muerto este martes en la isla de Guadalupe. (AFP)

El huracán María alcanzó nuevamente la categoría 5, la máxima en la escala Saffor-Simpson, en su camino a Puerto Rico, donde se esperan para este miércoles condiciones de "extrema peligrosidad", según las autoridades de la isla que recomendaron este martes abandonar las casas de zonas inundables mientras miles de residentes extranjeros se refugian en hoteles y esperan "lo peor".

La situación de alarma que viven los habitantes de Puerto Rico está en coincidencia con las palabras del gobernador Ricardo Rosselló, quien consideró al huracán María como "probablemente el más peligroso de la historia moderna" del territorio caribeño.

Se trata de "un peligro extremo" y va a "impactar en todo Puerto Rico" con una "violencia que no hemos visto en varias generaciones", dijo Rosselló en una conferencia de prensa junto a representantes de su gobierno y la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead) de la isla.

El gobernador también pidió que abandonen sus casas aquellos que viven en zonas inundables, tienen casas de madera o tejados de zinc.

"Si con el huracán Irma de hace dos semanas no se inundó, ahora sí", añadió Rosselló, para quién "nuestra vida corre peligro. Las propiedades se pueden arreglar, las vidas no se pueden sustituir", según consignó la agencia Efe.

Tras informar que los vientos sostenidos pueden llegar a ser, de acuerdo con las previsiones actuales, de 265 kilómetros por hora, manifestó que las lluvias continuarán hasta el sábado como consecuencia del paso del huracán.

El Servicio Nacional de Meteorología de la isla informó que el huracán afectará la infraestructura de Puerto Rico y que puede haber acumulaciones de lluvia de 45 centímetros.

En este marco, miles de residentes extranjeros, entre ellos centenares de españoles, se refugiaron este martes en hoteles de la isla y casas de amigos ante la llegada inminente del huracán.

"No me quiero ni imaginar lo que viene. Todos me dicen que es lo peor", dijo Mary Pires, una turista inglesa de 22 años que se encuentra en San Juan, la capital de la isla caribeña.

San Juan vive bajo la amenaza de que el ojo del ciclón María azote la ciudad cuando aún no se repuso del paso de Irma, que lo hizo por el noreste tras un desvío en el ultimo momento.

Dieter Heizer, un jubilado alemán que reside en Puerto Rico hace cuatro años, indicó que dejó su vivienda en zona inundable, en Dorado -cerca de San Juan- para trasladarse a un hotel en Bayamon, porque en la capital ya no había habitaciones "pero ya no hay aquí tampoco. Me iré a casa de unos amigos en el barrio de Santurce".

"En mis 70 años de vida nunca había vivido dos huracanes y además tan seguidos. Es terrorífico. Confío en que todo se quede en fuertes vientos. La casa me da igual, eso es recuperable. Mi vida no", indicó.

Por su parte, Jerry Farrs, un jubilado estadounidense de 69 años, señaló que cuando "llegan estos momentos hay que ponerse en manos de quien uno crea. No queda otra, pareciera que es el fin del mundo. Claro que tengo miedo".

El "potencialmente catastrófico" huracán de categoría 5 María se aproxima este martes a las Islas Vírgenes y Puerto Rico con vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC).

María, que tocó tierra anoche en la isla caribeña de Dominica causando importantes daños, se encuentra a 135 kilómetros al oeste de Guadalupe y a 275 kilómetros al sureste de Saint Croix (Islas Vírgenes estadounidenses), informó el NHC en su boletín de este mediodía.

En Guadalupe las autoridades pidieron a la población que permanezca a resguardo y extendieron la alerta roja en las islas de Saint Martin y San Bartolomé, en el norte del Caribe. 

El huracán perdió algo de fuerza en su paso por Dominica, cuando bajó a categoría a 4 aunque rápidamente volvió a alcanzar la máxima categoría.

Al pasar este martes por la isla francesa de Martinica, causó dos heridos leves y daños materiales limitados, mientras que en la otra gran isla caribeña de Francia, Guadalupe, se esperan mayores estragos.

Como las olas debían superar los 10 metros de altura, el servicio meteorológico francés advirtió que era probable que hubiera "sumersiones localizadas" en puntos de la costa.

La prefectura local pidió a la población que escuche las previsiones meteorológicas, que se mantenga al abrigo y que no salga "bajo ningún pretexto".

En cuanto a Saint Martín y San Bartolomé, que sufrieron destrucciones catastróficas con el paso de Irma, Météo France hizo notar en su boletín de vigilancia roja para esos territorios que entre esta tarde y mañana por la mañana habrá vientos de 80 a 90 kilómetros por hora, con ráfagas de 120-140 kilómetros por hora y olas de 6 a 7 metros.

Fuente: Télam