CONFLICTO

En medio de las negociaciones por una tregua, Rusia volvió a bombardear a Ucrania

Mientras que este ataque tuvo lugar un día después de que Donald Trump pensaba que Rusia quería el final de la guerra, y que Ucrania dudaba de negociar un alto el fuego, el presidente Volodímir Zelenski se expresó por Telegram sobre lo sucedido.

La tensión generada entre Ucrania y Rusia sigue causando muertes a su paso. Y una muestra de ello se vivió en la noche del viernes en la ciudad ucraniana de Dobropilla, en donde 11 personas murieron, entre ellas cinco niños, tras un bombardeo ruso con misiles balísticos, cohetes y drones, que alcanzaron edificios residenciales de varios pisos, una instalación administrativa y varios rodados.

Por medio de un comunicado en la red social Telegram, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sostuvo que “estos ataques demuestran que los objetivos de Rusia siguen siendo los mismos”. En tanto, este ataque ocurre un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se declarara convencido de que Moscú quiere el final de la guerra, mientras expresaba sus dudas sobre la voluntad de Zelenski para negociar un alto el fuego.

 

Fuentes ucranianas indicaron que los proyectiles cayeron en el centro de Dobropillia, dañando cinco edificios residenciales, uno administrativo, veinte viviendas incendiadas y una treintena de coches. Además, cuando los servicios de emergencias trabajaban en socorrer a las víctimas del ataque, “los ocupantes atacaron nuevamente, dañando el camión de bomberos”.

En un primer momento, Vadim Filashkin, el gobernador de la provincia de Donetsk, una de las cuatro parcialmente ocupadas por los rusos, junto con Zaporiyia, Lugansk y Jersón, informó en su cuenta de Telegram de un primer balance de cinco muertos y cifraba en tres los ataques.

Informe ucraniano sobre el ataque de Rusia

En tanto, el Ministerio del Interior ucraniano dijo que otros tres civiles fallecieron en un ataque con drones en Járkov, en el noreste del país. También durante la ofensiva de la pasada noche, al menos tres personas murieron y siete resultaron heridas por un ataque con un dron ruso a un edificio civil en Bogodukhiv, en el este de Ucrania, según informó el gobernador Oleh Sinehubov.

Las tropas rusas intensificaron su ofensiva en Donetsk en los últimos meses, y a menudo informa de la toma de pequeñas localidades. Su objetivo primordial en las últimas semanas es la ciudad de Pokrovsk, al este de la ciudad de Donetsk. Dobropillia, a unos 28 kilómetros al norte de Pokrovsk, permanece bajo control de las autoridades ucranianas.

 

En las últimas semanas, Rusia reforzó sus ataques aéreos, con cientos de drones y misiles lanzados cada noche contra distintos puntos del país, con ensañamiento con las infraestructuras energéticas del país, tanto gasísticas como eléctricas. Durante la noche del viernes, las defensas aéreas ucranias informaron de que derribaron 79 de los 145 drones lanzados por los rusos, así como uno de los tres misiles lanzados, un misil de crucero Iskander.

A su vez, el ejército ruso dice haber derribado durante la noche 74 drones ucranios sobre distintas regiones del país, pero el ataque ha causado daños en la refinería petrolífera rusa de Kirishi, una de las mayores del país, ubicada en la región de Leningrado, al noroeste de Rusia.

Según el relato del gobernador regional, Alexander Drozdenko, uno de los tanques sufrió daños por los fragmentos de un dron derribado. La instalación es una de las más importantes de Rusia, con una producción de 17,7 millones de toneladas de crudo al año, el 6,4% de la capacidad de refino del país, según fuentes de la industria citadas por la agencia Reuters.

 

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