Dos flujos de lava “llegaron al océano en la costa sureste de Puna durante la noche”, en la Gran Isla de Hawaii y generaron pánico en la paradisíaca isla. Una grieta sin embargo se abrió en el suelo bajo uno de los canales “desviando a cavidades subterráneas”. 

La cantidad de dióxido de azufre que sale de las fisuras volcánicas se triplicó, lo que llevó al condado al gobierno de la paradisíaca isla a repetir sus advertencias sobre la calidad del aire. En la cima del volcán, dos erupciones explosivas provocaron nubes de ceniza. El viento desplazó gran parte de esas cenizas hacia el suroeste.

El encuentro de la lava incandescente con el agua produce humos ácidos, un fenómeno llamado en inglés “laze”, una palabra formada a partir de los términos “lava” y “haze” (niebla). 

"Esta mezcla gaseosa, corrosiva y caliente, causó dos muertes en el año 2000 en la zona donde el mar entró en contacto con los flujos de lava recientes y activos”, explicó el servicio geológico estadounidense (USGS). 

El USGS también advirtió que las emisiones de gases volcánicos “se han triplicado como resultado de las voluminosas erupciones”

El alcalde Harry Kim escribió en Twitter que "lava en rápido movimiento de la fisura 20 atravesó la ruta Pohoiki Rd cerca de Malama Ki", por la reserva forestal de Puna. "Aisló aproximadamente 40 casas en el área" y "cuatro residentes fueron evacuados por helicópteros del condado y la Guardia Nacional".


Los vientos moderados hacen que las áreas hacia donde sopla el viento desde el volcán “puedan experimentar niveles variables” de humo volcánico, una especie de niebla que se forma cuando las emisiones reaccionan al oxígeno, la humedad, el polvo y la luz solar, dijo el USGS. 

Un enorme flujo de lava creció a unos seis metros de altura y bloqueó parte de una autopista, afectando seriamente a los residentes del área, reportó el sitio Hawaii News Now. 

El Kilauea es unos de los volcanes más activos del mundo y uno de los cinco en la Gran Isla de Hawái. 

Comenzó a hacer erupción el 3 de mayo, forzando la evacuación de 2.000 personas de sus hogares ubicados en la montaña. 

Científicos creen que la actividad volcánica puede ser precursora de una erupción mayor, similar a una que ocurrió en la isla a mediados de la década de 1920. 

Pero aseguran que de ocurrir no se espera que haya pérdidas de vida, pues las áreas residenciales más expuestas han sido evacuadas y la región donde está el volcán (en el sureste de la isla) es de muy baja población. 

Las autoridades han advertido a los residentes de mantenerse alejados de los vecindarios evacuados, alertando sobre todo de la posible mortalidad a causa de las emanaciones tóxicas. 

A pesar de las advertencias, un hombre hombre no tomó las precauciones necesarias y mientras se encontraba en el balcón de su casa, la lava locó por el aire hasta impactar en su tobillo. Según fuentes, el herido deberá sufrir la imputación de su pierna.