"Estoy condenado, hasta acá llegué": Pepe Mujica reveló que el cáncer se expandió por su cuerpo
La afección que se le había declarado en el esófago ahora se extendió al hígado. Le pidió algo a sus médicos, tomó una decisión drástica con la prensa y dio una declaración donde sus ojos se llenaron de lágrimas.
El ex presidente de Uruguay José “Pepe” Mujica, de 89 años, reveló que el cáncer que se le declaró inicialmente en el esófago ahora se expandió por el resto de su cuerpo y le comprometió el hígado.
El ex jefe de Estado se había sometido a 32 largas sesiones de radioterapia y el tumor que contó que lo afectaba en abril último se creía que había desapareció. Pero el propio primer mandatario dijo ahora que la situación no sólo no fue así sino que se agravó de manera alarmante.
“El cáncer en el esófago me está colonizando el hígado. No lo paro con nada. ¿Por qué? Porque soy un anciano y porque tengo dos enfermedades crónicas. No me cabe ni un tratamiento bioquímico ni la cirugía porque mi cuerpo no lo aguanta”, reveló Mujica en una entrevista concedida en las últimas horas a un medio uruguayo en su chacra de Rincón del Cerro, zona rural de Montevideo.
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El ex jefe de Estado aseguró que no se someterá a ningún otro tratamiento por su enfermedad porque pidió a sus médicos que no lo hagan “sufrir al pedo”.
Mujica, en ese marco, expresó: “Que me ‘pichicateen’ y, cuando me toque morir, me muero. Así de simple como te lo digo. Estoy condenado, hermano. Hasta acá llegué".
Una despedida: la decisión drástica con la prensaEl ex primer mandatario del país vecino aseguró que no dará más reportajes a la prensa y tampoco tendrá apariciones públicas.
“Lo que pido es que me dejen tranquilo. Que no me pidan más entrevistas ni nada más. Ya terminó mi ciclo. Sinceramente, me estoy muriendo. Y el guerrero tiene derecho a su descanso”, enfatizó.
En ese sentido, dijo que aprovechaba el reportaje del medio uruguayo para saludar por última vez de manera pública a sus coterráneos.
“Lo que quiero es despedirme de mis compatriotas. Es fácil tener respeto para los que piensan parecido a uno, pero hay que aprender que el fundamento de la democracia es el respeto a los que piensan distinto. Por eso, la primera categoría son mis compatriotas y de ellos me despido. Le doy un abrazo a todos”, sostuvo y, según el medio, sus ojos se llenaron de lágrimas.

