El caso de “La Manada”, como se conoció al grupo de violadores de San Fermín, estremeció a España. Su detención, su liberación y la fama que adquirieron los abusadores generaron una bronca masiva en la sociedad, por lo que su víctima escribió una estremecedora carta.

Nadie tiene que lamentarse por llevar una minifalda”, afirmó. En tiempos en los que los postergados derechos de las mujeres afloran y se deben instalar en las sociedades, la víctima de estos delincuentes agradeció el apoyo que recibió e instó a quienes atraviesen situaciones similares a denunciarlas. “Gracias por no dejarme sola, por creerme hermanas”, sostuvo en la nota leída en la televisión española.

La carta que la chica envió a un programa español.

No se queden callados, porque si lo hacen, les están dando la razón”, siguió. “Nadie tiene que pasar por esto, lamentarse de beber, de hablar con gente en una fiesta, de ir sola a casa o de llevar una minifalda”, continúa el texto, que pide “no bromear con una violación”, ya que se trata de una actitud “indecente”. “Tengan cuidado con lo que dicen, no saben cuántas veces he oído hablar sobre ‘la chica de sanfermines’ sin saber que esa chica era la que estaba sentada a su lado. Y por cierto, no soy ‘la chica de sanfermines’, soy la hija de..., la nieta de..., la amiga de... y, a lo mejor, ese ‘de’ son uno de ustedes, así que, por favor, piensen antes de hablar”, sentenció.
 

La carta completa:

"Hola a todas y a todos,

Supongo que esta carta pensaréis que es para contar mi versión y mi vivencia, pero no es así. Esta carta es de agradecimiento. Mamá, papá, gracias no solo por el apoyo sino por sacar fuerzas de donde no la teníais y habérmelas dado a mí. Gracias por todo lo que me habéis enseñado y por todo lo que me enseñaréis, pero sobre todo por no abandonarme, ni abandonaros a vosotros por mucho que quisierais. Gracias a mis tías, a mis abuelos, a mis tíos y mis primos. Por hacerme ver que en esto se basa una familia. En estar siempre, pase lo que pase.

Quiero también dar las gracias a mis personas, mis elegidas, las mejores elecciones que he hecho en esta vida. Por apoyarme, llorar conmigo, enfadaros porque no tenía sentido lo que sentía. Por reír, por hacerme ver que lo mejor y lo peor de la vida hay que compartirlo, por odiar y sobre todo por querer. Vosotros me levantáis.

También quiero dar las gracias a todas las personas que me han ayudado en este camino. Ojalá nunca os hubiera conocido, pero la vida es así y te trae a las mejores personas en los peores momentos y eso es por algo. Ojalá nunca te hubiera conocida, amiga, de verdad. Pero gracias a esto tengo una persona imprescindible en mi vida. Compañera de batalla, que sé que nunca voy a olvidar.

También quiero agradecer a toda la gente que sin conocerme tomó España y me dio voz cuando muchos me la intentaron quitar. Gracias por no dejarme sola. Por creerme, hermanas. Gracias por todo, de corazón.

Gracias a todo el mundo que haya hablado de mí un segundo para repudiar lo sucedido. Asociaciones, personas de la calle, personalidades políticas, famosos, periodistas que me hayan respetado y, en general, a todo el que se haya preocupado por mí. Gracias por hacerme sentir otra vez parte de la sociedaden que parece que si te violan tienes que llevar el cartel de violada pegado en la frente. Gracias por luchar, gritar, llorar y apoyar esta causa.

Por último, para mí lo más importante: denunciad. Nadie tiene que pasar por esto. Nadie tiene que lamentarse de beber, de hablar con gente en una fiesta, de ir sola a casa o de llevar una minifalda. Nos tenemos que lamentar todos de la mentalidad que tiene esta sociedad donde esto le puede pasar a cualquiera. Os lo aseguro. Tened cuidado con lo que decís, no sabéis cuántas veces he oído hablar de ‘la chica de sanfermines’ sin saber que esa chica estaba sentada a tu lado. Por cierto, no soy ‘la chica de sanfermines’. Soy la hija, nieta, amiga y a lo mejor, ese ‘de’ sois unos de vosotros, así que por favor, pensadlo antes de hablar.

Igual que estamos mentalizados y no bromeamos con enfermedades, no podemos bromear con una violación. Es indecente y está en nuestras manos cambiarlo. Por favor, solo pido que por mucho que penséis que no os van a creer, denunciéis. Os puedo asegurar que todo el camino que hay que recorrer no es plato de buen gusto, pero qué hubiera pasado si yo no hubiera denunciado, pensadlo.

Está muy bien condenar unos hechos, pero todos tenemos que ser partícipes del cambio. Personalmente, con que mi caso haya removido la conciencia de una persona o haya dado fuerzas a otra persona para luchar, me doy por satisfecha.

Para todas las mujeres, hombres, niñas, niños que estáis pasando por algo parecido: se puede salir. Pensaréis que no tenéis fuerzas para luchar, pero os sorprendería saber la fuerza que tenemos los seres humanos. Contadlo a un amigo, a un familiar, a la policía, en un tuit, hacedlo como queráis, pero contadlo. No os quedéis callados, porque si lo hacéis, les estáis dejando ganar a ellos".
 

La violación

El caso que conmovió a todos los españoles ocurrió durante los festejos de San Fermín, en 2016, cuando cinco sujetos, conocidos como “La Manada”, violaron a una joven que, en ese momento, tenía 18 años.

Tras el juicio, los acusados fueron condenados por abuso y no por agresión sexual, por lo que fueron puestos en libertad provisional tras dos años de prisión. Esto generó el rechazo de toda la sociedad, más aún cuando son seguidos por todos los medios cada vez que deben presentarse en una dependencia judicial o ante los rumores sobre supuestas ofertas de canales de televisión, que les pagarían para realizarles entrevistas.