Un hecho insólito se vivió en el Congreso de Tanzania, en donde una diputada fue expulsada del recinto por su vestimenta y obligada a cambiarse de ropa para poder regresar.

El incidente se produjo el pasado martes durante la sesión de una Asamblea Nacional en ese país, luego de que el diputado Hussein Amar afirmó que la forma de vestir de algunas mujeres invitaba al escándalo en el órgano legislativo y señaló de forma directa a la diputada Condester Michael Sichwale.

La diputada Condester Michael Sichwale al momento de ser critada por su vestimenta (Twitter/Hagi Ngowi)

"Señor presidente, un ejemplo es mi hermana sentada a mi derecha con una camisa amarilla. Mire los pantalones que se ha puesto, señor presidente", enfatizó Amar en referencia a su colega legisladora.

Frente al reclamo, el presidente del Parlamento, Job Nduga, le ordenó a Sichwale que "vaya a vestirse bien y vuelva a reunirse con nosotros más tarde".

La reacción de los legisladores al ver como la diputada tenía que dejar el Parlamento (Twitter/Hagi Ngowi)

En ese sentido, Nduga sostuvo que no fue la primera queja que recibió sobre la forma de vestirse de las diputadas y agregó que "a partir de ahora a cualquier miembro del Parlamento, que no se vista adecuadamente, no se le debe permitir" que asista a las sesiones y se le debe pedir que "se vaya y se cambie".

"Intentemos cumplir con nuestras normas. Mirando nuestras reglas y tradiciones, las mujeres las deben cumplir", resaltó el Presidente del Parlamento en Tanzania, según indicó el medio local SABC News.

Repudio a la decisión 

Por otro lado, un grupo de legisladoras dirigido por las diputadas Jacqueline Ngonyani y Stella Manyanya rechazaron la medida tomada contra Sichwale, al considerarla "injusta" ya que no había "nada inapropiado" en la ropa que llevaba, en tanto que exigieron disculpas por lo sucedido.

La diputada fue defendida por sus colegas y por otras mujeres en redes sociales

A su vez, la diputada Sichwale fue defendida por muchas usuarias en las redes sociales, que criticaron que "el cuerpo y las decisiones de las mujeres sean vigiladas por los hombres" y calificaron la decisión como "misógina".