Una de las feministas saluda a Mbappé, figura de Francia.

Cuatro personas invadieron el campo de juego del estadio Luzhniki de Moscú durante la final de la Copa del Mundo de Rusia 2018, cuando Francia derrotaba 2-1 a Croacia.

Las personas irrumpieron a los 9 minutos del segundo tiempo y fueron rápidamente controladas y retiradas por agentes de seguridad, tras lo cual continuó el juego.

Los intrusos portaban uniformes, principalmente de policías, pero en ningún momento intentaron agredir o abrazar a los jugadores en el terreno de juego.

Minutos más tarde, el grupo feminista ruso "Pussy Riot" afirmó, en sus redes sociales, que sus miembros habían protagonizado la intrusión del encuentro que coronó campeón del mundo a Francia.
 

Según el grupo, representaban "policías celestes que vigilan a los hinchas del Mundial (...) y el respeto de las reglas de juego", a diferencia de los "policías terrestres" rusos que "dispersan las manifestaciones" y "lastiman a todo el mundo".

"Pussy Riot" explicó que pretendía llamar la atención sobre el problema de los presos políticos que hay en Rusia, reclamando principalmente la liberación del director de cine ucraniano Oleg Sentsov, de 42 años, condenado por la justicia rusa por "terrorismo" y "tráfico de armas".

Por su parte, la policía de Moscú, citada por la agencia oficial rusa Tass, anunció que había detenido a "tres mujeres jóvenes y un muchacho", quienes habían invadido el césped del estadio de Luzhniki, y luego "los trasladaron a una comisaría".

Fuente: AFP