El ataque a tiros contra el campamento montado en la sureña ciudad brasileña de Curitiba para exigir la libertad del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, dejó dos personas heridas, una de ellas de gravedad. El evento generó una ola de repudios y tensó la situación social en Brasil, donde está previsto un acto multitudinaria el 1° de mayo para exigir la libertad del ex mandatario.

El ataque en la capital del estado de Paraná ocurrió a la madrugada, y según testigos hubo más de 20 tiros.

"Este es el resultado del proceso de persecución construido contra Lula", señaló la presidenta del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hoffman. Además, recordó que una caravana que realizaba el ex presidente el mes pasado en Paraná también fue blanco de balas. También se inscribe el hecho perpetrado hace una semana barrabravas del club Curitiba, que emboscaron en una calle cercana al campamento a campesinos del MST.

La Secretaría de Seguridad de Paraná informó que uno de los heridos, identificado como Jeferson Lima de Menezes, de unos 40 años y procedente de San Pablo, recibió un balazo en el cuello y su estado es grave e “inestable”. La misma entidad, agregó que en el lugar del ataque se hallaron varias cápsulas de balas calibre 9 milímetros. La radio CBN dijo que la segunda personas herida no fue alcanzada directamente, sino por el rebote de un proyectil que la impactó en el hombro. Se trata de y una mujer que estaba en uno de los baños químicos instalados en el campamento, donde duermen diariamente unos 300 seguidores de Lula.

Una integrante del campamento muestra la campera ensangrentada de uno de los heridos.

En una primer reacción, las ocho centrales sindicales de Brasil coincidieron en sus comunicados en repudiar el atentado y en la calificación de “fascismo”, y ratificaron la convocatoria al acto nacional que se celebrará en Curitiba el próximo martes por el Día del Trabajador con la consigna Libertad para Lula. En la misma línea, la ex presidenta Dilma Rousseff también calificó de “fascista” al ataque a balazos:, “Los golpistas de 2016 sembraron el odio, alimentaron el fascismo que en esta madrugada disparó 20 tiros contra el campamento de apoyo a # Lulalibre”.

Durante el mediodía del sábado se informó que la policía de Paraná comenzó a tomar testimonios de los testigos, a la vez que comenzó a buscar las grabaciones de las cámaras de seguridad y de tránsito de la zona.También cuentan con las placas de los automóviles, tomadas preventivamente por campesinos del MST, porque antes de los disparos pasaron varias veces insultando a Lula y al PT.

El pedido de liberación para Lula, el lema del campamento.

La movida política para denunciar la detención de Lula también alcanza a países de la región. Luego de dar los primeros informes, Hoffman voló a Santiago de Chile, donde se reunirá con la ex presidenta Michelle Bachelet y denunciar públicamente que Lula es “un preso político”.

El martes venidero, Ruseff hará lo propio en Buenos Aires, cuando participe en la Feria del Libro de la presentación del libro testimonial “ Lula, la verdad vencerá”, junto a personalidades como el ex presidente colombiano Ernesto Sámper, el dirigente izquierdista mexicano Cuauhtemoc Cárdenas, y dirigentes del progresismo local.

Fuente: Télam