Un hombre que es experto en tiro y vigilante de seguridad, fue detenido en un pueblo cercano a Barcelona luego de manifestar en un grupo de WhatsApp su deseo de asesinar al presidente del gobierno de España, el socialista Pedro Sánchez, por sus intenciones de trasladar los restos del ex dictador Francisco Franco, a quien el detenido admiraba. La policía de Cataluña halló en su vivienda un arsenal de armas de guerra que poseía ilegalmente.

Manuel Murillo Sánchez, un vigilante de seguridad de 63 años, planeaba cometer el magnicidio a modo de venganza por la decisión oficial de trasladar los restos de Franco. En su domicilio del pueblo de Tarrassa, los efectivos encontraron un total de 16 armas de fuego, incluidos rifles de alta precisión y un fusil de asalto.

El detenido es un experto tirador, el mejor del club de tiro olímpico del Vallés, en el que practicaba y competía desde hacía muchos años, y era capaz de modificar y construir armas cortas o largas, según la prensa española. Según fuentes oficiales, una usuaria que compartía grupo de chat con el acusado fue quien alertó a la policía.

Según dijo el hombre "pasó de los insultos y amenazas a solicitar apoyo logístico para cometer un atentado, aprovechando su pericia como francotirador y su arsenal". Sánchez empezó a buscar cómplices para acabar con ese "rojo de mierda", en referencia al mandatario español.

La aprehensión del hombre, con un historial de problemas psicológicos, fue caratulada como "proposición de homicidio de autoridad", con "tenencia ilícita" de un "depósito de armas", por orden del Juzgado de Instrucción número 3 de Tarrasa. Su tenebrosa idea surgió después de que el flamante presidente, quien sustituyó a Mariano Rajoy del PP, prometió realizar la exhumación de los restos de Franco aunque no aclaró dónde serían enterrados. Esa decisión reabrió las heridas de la guerra civil, y las de Murillo Sánchez, casi 80 años después de haber finalizado.

La admiración de Murillo por el militar y ex dictador Francisco Franco viene desde su nacimiento. Al parecer, el hombre sería hijo del que fuera el último alcalde franquista de la localidad de Rubí, Manuel Murillo Iglesias, quien gobernó entre 1962 y 1977. El detenido, quien poseía licencia para manejar armas, solía frecuentar ambientes ultraderechistas, pero nunca había participado en actos violentos, por lo que no tenía antecedentes policiales. El hecho ocurre en un momento donde los partidos anti socialistas están ganando espacio en las políticas europeas.

El motivo que alegaba el ya arrestado para matar al socialista Sánchez es el proyecto del Ejecutivo español de exhumar los restos del dictador Francisco Franco de su actual tumba en un monumento conocido como Valle de los Caídos.