MONSTRUO

Historias del crimen: ¿Quién fue Ahmad Suradji, alias "El Chamán", el peor asesino de Indonesia?

Este sujeto sembró el terror a finales de la década de 1980 y principios de 1990. Se le atribuyen 42 crímenes de mujeres y niñas durante macabros rituales.

Si bien el sudeste asiático tuvo sus criminales conocidos en el siglo XX, hubo uno de ellos que sembró el terror en Indonesia, dejando un saldo de 42 mujeres y niñas muertas en un lapso de una década. Se trató de Ahmad Suradji, más conocido como "El Chamán", que mediante engaños y extraños rituales logró su cometido.

Nacido en enero de 1949 en la ciudad indonesa de Medan, y desde pequeño se ganó la vida como criador de ganado, aunque tenía admiración por el Dunkun ("Chamán"), que es una clase de chamanes que dicen tener poderes sobrenaturales.

 

Con el paso de los años, se metió de lleno en este mundo esotérico y llegó a dirigir la vivienda de un hechicero donde la mayoría de los clientes eran mujeres, que lo visitaban para verse más hermosas, obtener mayor fortuna o evitar que sus maridos las engañen.

Primeras muertes

Todo parecía transitar en caminos tranquilos hasta que en 1988, el criminal (lo confesó con el tiempo) dijo que su padre fallecido se apareció ante él y le ordenó matar 70 mujeres y tragarse su saliva, para de esa manera convertirse en un curandero místico.

Historias del crimen: ¿Quién fue Ahmad Suradji, alias "El Chamán", el peor asesino de Indonesia?
Uno de los libros que se escribió sobre el asesino serial.

Para ese momento, el "chamán" era respetado por los vecinos del lugar y por eso, era visitado para curar un mal físico, emocional o lo que fuera, sin embargo, detrás de aquel supuesto curandero se escondió la figura de un asesino serial, cuyo modus operandi era enterrar a las mujeres o niñas (entre 11 y 30 años) hasta la cintura con sus cabezas mirando hacia su casa, porque creía que al hacerlo, recibía su poder divino y luego la estrangulaba con un cable. Finalmente, guardaba los cuerpos en un ingenio azucarero cerca de su casa.

Así conforme fue pasando el tiempo y la localidad rural iba denunciando la desaparición de niñas y mujeres, pero la policía local no tenía ninguna pista sobre los paraderos, y por eso, las investigaciones terminaban en la nada.

Ahmad Suradji: denuncia y detención

Sin embargo, tuvieron que pasar 42 muertes para que la verdad salga a la luz en 1997, ya que el padre de Sri Kemala Dewi (21) hizo la denuncia por la desaparición de su hija, y la policía se dirigió directo a la casa del curandero, donde encontraron un cuerpo en el campo. Esto derivó en una orden de allanamiento, que arrojó el hallazgo de ropa, relojes y pertenencias de al menos 25 féminas.

Historias del crimen: ¿Quién fue Ahmad Suradji, alias "El Chamán", el peor asesino de Indonesia?
Suradji mató a 42 mujeres y niñas (Archivo).

Automáticamente, esto derivó en la detención de Ahmad, quien confesó haber matado a 42 mujeres y niñas de entre 11 y 30 años (a quienes les cobraba entre 200 y 400 dólares por los "trabajos"), en un lapso de 11 años. Cabe destacar, que también fueron detenidas tres mujeres (esposas del sujeto y hermanas entre sí) a quienes se las acusó de ser cómplices del asesino, ayudándolo a enterrar los cuerpos.

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Se realizaron diversos allanamientos (Archivo).

Tumini, la mayor de las tres mujeres, fue enjuiciada por cómplice y las otras dos puestas en libertad. Cabe destacar, que el juicio se inició en diciembre de 1997 y aunque ambos acusados se declararon inocentes de los hechos, el peso de la ley cayó sobre ellos y Suradji fue condenado a muerte, de hecho, fue fusilado el 10 de julio de 2008 en una plantación de Deli Serdang al norte de Yakarta y su esposa fue condenada a cadena perpetua.

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El criminal al momento de ser detenido (Archivo).

Mientras el juicio se llevó a cabo, la policía indonesa pudo desenterrar al menos 40 cadáveres del lugar y muchos de ellos fueron reconocidos tras muertas de ADN por parte de los familiares, aunque otros se presentaron a reconocer cuerpos, pero su búsqueda fracasó, con lo cual se cree que la cantidad puede ser aún mayor.

POR G.A.

 

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