La Guardia Civil detuvo a Ana Julia Quezada Cruz, a quien interrogó el pasado miércoles, cuando transportaba el cadáver del pequeño en el baúl de su auto desde un pozo en el que se encontraba hasta otro lugar donde pretendía esconderlo.

Fue precisamente ella, la que el fin de semana pasado halló cerca de una depuradora la camiseta blanca interior que llevaba el niño el día de su desaparición. En ese momento fue puesta en la mira de los agentes porque la zona ya había sido rastreada con anterioridad y no se encontró nada. 

“¡No he sido yo! ¡Esta mañana no he cogido el coche!” dijo la mujer desconsolada al ser esposada.

Gabriel Cruz, estaba en la casa de su abuela, en la localidad de Las Hortichuelas, cuando salió para ir a jugar a casa de un amigo, no lejos de allí el pasado 26 de febrero y no había sido visto desde entonces.

El jefe de gobierno español Mariano Rajoy utilizó su cuenta oficial en la red social twitter para darle las condolencias a los familiares tras la trágica noticia: “Comparto con todos los españoles el dolor por la pérdida de Gabriel”  .