El secretario general de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, pidió a los líderes mundiales declarar un "estado de emergencia climática" para alcanzar el equilibrio medioambiental en 2050, en el marco de la apertura de una cumbre virtual para conmemorar el quinto aniversario del Acuerdo de París.

"Todavía no vamos en la dirección correcta", dijo en la inauguración del evento el portugués, quien consideró que los actuales compromisos "están lejos de ser suficientes" para limitar el aumento de la temperatura media del planeta a un máximo de 1,5 ºC.

"¿Alguien puede todavía negar que nos enfrentamos a una emergencia dramática?", se preguntó el diplomático vía video. "Es por eso que hoy hago un llamamiento a los líderes de todo el mundo para que declaren un estado de emergencia climática en sus países hasta que se alcance la neutralidad de carbono", justificó. 

"Si no cambiamos de rumbo, nos podríamos dirigir hacia un aumento catastrófico de la temperatura (media) de más de 3 ºC este siglo", agregó e instó "a todos los líderes en el mundo declarar el estado de emergencia climática en sus países hasta lograr la neutralidad del carbono".

Según el consenso entre científicos, un aumento de la temperatura de más de 2 ºC provocará cambios irreversibles en el planeta, por lo que la neutralidad del carbono, a la que se comprometieron más de 110 naciones, busca que un país no emita más gases de efecto invernadero de los que puede absorber.

Para predicar con el ejemplo, la Unión Europea acordó aumentar en un 15% su objetivo de reducción de emisiones, que ahora será del 55% de aquí a 2030, mientras que el Reino Unido se comprometió, por su parte, a hacerlo en un 68%.

Estas medidas fueron celebradas por el diplomático portugués, que consideró que "merecen ser emuladas", durante su discurso inaugural de la cumbre virtual, organizada por la ONU, Reino Unido y Francia, junto con Chile e Italia, reportó la agencia de noticias AFP.

El evento pretende relanzar el compromiso asumido cinco años atrás por la comunidad internacional en el Acuerdo de París, ahora que el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, prometió reintegrar el pacto tras la salida decidida en 2018 por el mandatario saliente Donald Trump, que restó impulso a la iniciativa.

Pese a la grave recesión provocada por la pandemia del coronavirus, Guterres destacó que los países deben esforzarse y cumplir con sus objetivos de recortar las emisiones de gases de efecto invernadero.

"Mientras el mundo trabaja para recuperarse de los impactos de la pandemia, no podemos volver a la vieja normalidad de desigualdad y fragilidad. Debemos dar un paso hacia un camino más seguro y sostenible", añadió Guterres en su cuenta de Twitter.

¿Neutralidad de carbono para 2050?

A través de un comunicado citado por varios medios, Guterres subrayó que el año 2021 representa una buena oportunidad, si bien inesperada, para "arreglar nuestro medio ambiente global y rediseñar las economías", al tiempo que destacó tres principios fundamentales para avanzar en esta dirección.

En primer lugar, formar una coalición "verdaderamente global", en la que todos los miembros adopten planes con el fin de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050; así como "alinear las finanzas globales" con el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, finalmente, ayudar a las naciones que "ya afrontan los terribles impactos del cambio climático".

El balance a cinco años

El Tratado de París fue suscrito con el objetivo fundamental de evitar que el planeta se caliente por encima de los dos grados centígrados respecto a la temperatura que había en la época preindustrial. Para ello, todos los Estados se comprometieron a presentar contribuciones para que las emisiones de gases de efecto invernadero alcancen su punto máximo "lo antes posible".

Cinco años después de la Cumbre de París, la temperatura media mundial es 1,2ºC superior a los niveles preindustriales y hay un 20% de probabilidades de que llegue al umbral de 1,5ºC en 2024, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Además, esta agencia de la ONU apunta que 2020 acabará siendo uno de los tres más cálidos en la Tierra desde que las mediciones modernas de temperaturas comenzaran en 1850 y que la década comprendida entre 2011 y 2020 es la más calurosa jamás registrada. "No vamos por buen camino y debemos redoblar nuestros esfuerzos", apuntó Petteri Taalas, secretario general de la OMM.

El calor oceánico alcanzó este año niveles récord y fenómenos de alto impacto, como el calor extremo, los incendios forestales y las inundaciones, así como una temporada de huracanes en el Atlántico que batió récords, afectaron a millones de personas, agravando así las amenazas de la pandemia de la Covid-19 a la salud y la seguridad humanas, y la estabilidad económica.