Un grupo de documentalistas logró captar el encuentro de dos ejemplares de leopardos del Amur. Para ello viajaron hasta la reserva de Kedrovaya Pad, en el este de Rusia, cerca de la ciudad de Vladivostok, donde apenas subsiste un puñado de estos animales.

En las imágenes se ve el cortejo amoroso de un macho y una hembra. Por lo general, su cita de apareamiento dura solo unos días, y después de una corta vida matrimonial el macho y la hembra pierden rápidamente el interés mutuo.

 

 

El leopardo del Amur se destaca de los otros por su pelaje, entre anarajado y dorado, con manchas más separadas y más grandes que en otras subespecies. Se considera que en esa región oriental de Rusia y en algunas zonas de Corea quedan entre 40 y 50 ejemplares. Otros tantos hay repartidos por diversos zoológicos de Europa y Estados Unidos.

 

 

Ante la escasez, este tipo de animales fue incluido en la lista roja que elabora la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

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