Salvador Ramos, el joven identificado como el autor de la masacre de este martes, vivía con su madre y, a veces, con su abuela, según contó su amigo Santos Valdez, que también aseguró que el chico sufría maltratos e intimidaciones por parte de otros estudiantes, y que a veces comenzaba peleas con ellos.

Los conflictos venían de la escuela primaria, pero según Valdez, “lo intimidaron peor en la escuela secundaria”. Juntos solían jugar videojuegos, pero luego "su personalidad cambió", afirmó su amigo.

El relato de su amigo es perturbador: una vez, se encontró con Ramos en un parque donde jugaban basket y este último tenía cortes en toda la cara. "Primero me dijo que un gato le había arañado el rostro, pero luego me contó la verdad, que se cortaba la cara con cuchillos una y otra vez. Yo pensaba: estás loco, hermano. ¿Por qué harías eso?’”, dijo Valdez.

Cuando desde un medio estadounidense le preguntaron acerca de cuál creía que era el motivo de la masacre, Valdez dejó sin palabras a todos:"Ramos lo hizo por diversión".

Las familias de las víctimas atraviesan momentos durísimos tras la sorpresiva masacre.

Valdez también dijo que una vez, Ramos manejaba un auto con otro amigo por la noche y disparó a personas al azar con una pistola de aire comprimido. "Empujó los autos de la gente y comenzó a usar ropa negra, botas de cuero y estilo militar", indicó.

La última interacción entre Valdez y Ramos fue un chat donde hablaban de un meme que publicó el primero, que decía "¿Por qué la escuela sigue abierta?". Luego de algunos mensajes, Ramos le "clavó el visto" y luego sucedió la masacre.

Un año atrás, Ramos publicó fotos en las redes sociales de rifles automáticos que “tendría en su lista de deseos. Hace pocos días, publicó imágenes de dos rifles a los que se refirió como “mis fotos de armas”. Nadie tomó conciencia del daño que provocaría después.

Según la Policía, Ramos compró el arma utilizada en el ataque inmediatamente después de cumplir 18 años, es decir, hace pocos días.