El presidente Enrique Peña Nieto, el alcalde de la ciudad Miguel Mancera y las autoridades mexicanas reiteraron el compromiso de prolongar los esfuerzos hasta que se agoten las señales de vida.

En las ruinas de un edificio industrial cercano al centro histórico, uno de los 39 inmuebles colapsados, rescatistas se enfrentan al dilema extremo de seguir confiando en que haya vida o asumir que ya no hay nada que hacer. 

"No tienen indicios de que haya alguien adentro pero tampoco están tan seguros para descartarlo. La cámara que metieron no tiene todo el panorama", explica Daniel Quiroz, un voluntario de 22 años. 

Héctor Anguiano, un joven de 18 años que también se sumó al rescate usando un mazo para romper escombros, explica que la idea de demoler es rechazada de inmediato por vecinos y curiosos. "Dicen que ya no hay gente (sepultada), pero cuando quieren meter la maquinaria las personas se oponen", confesó. 

Mancera aseguró que no se dará ingreso a maquinaria pesada en los puntos donde se sospeche que hay sobrevivientes. Ya confirmaron 286 muertos por el sismo de magnitud 7,1: 148 en Ciudad de México, 73 en el estado de Morelos, 45 en Puebla, 13 en Estado de México, 6 en Guerrero y uno en Oaxaca, según Protección Civil federal, pero la cifra aseguran es superior a los 300. 

Aunque los trabajos se suspendieron ante señales de que un edificio vecino estaba próximo hacia el derrumbe, María Eugenia Ochoa, dijo serena, "No es negligencia, es un tema de que hay mucha precaución, mucha seguridad, porque lo principal es sacarlos”.
 

Fuente: AFP