Desde el hospital en donde están internados, el entrenador y los menores que fueron rescatados de la cueva inundada de Tailandia grabaron por primera vez un video para el público. 

Loss chicos agradecieron el apoyo que recibieron y, en especial, destacaron la ayuda de los socorristas que los rescataron tras haber estado atrapados durante 18 días. 

Además, los nenes se mostraron recuperados y contaron qué les gustaría comer cuando lleguen a sus casas.

"Tengo buena salud. Gracias por ayudar. Quiero agradecerte a todos por el apoyo", dicen los dos primeros nenes que enfoca la cámara.

En tanto, el tercer menor que se anima a hablar manifestó: "Estoy deseoso de comer cerdo crujiente frito con albahaca. Gracias a todos los que se preocuparon por nosotros".

Para concluir, otro de los chicos dijo: "No se preocupen, estamos a salvo ahora". También aprovechó para pedir un "bistec" para cuando llegue a su casa. 

El entrenador, Ekaphol Chantawong, dijo: "Mi apodo es Eka. Mi salud ahora es normal. Estoy fuerte como siempre. Yo como lo habitual, pero lo que me gustaría comer realmente es arroz frito y cerdo crujiente. Me gustaría dar las gracias a todas las personas y a todos los ministerios que nos ayudaron. Gracias a la PM y a todos los hermanos las SEALS (submarinistas marinos). Muchas gracias por traer médicos aquí ".

¿Cuándo serán dados de alta?

Los 12 jóvenes futbolistas y su entrenador, rescatados de una gruta tailandesa, saldrán el jueves del hospital donde están ingresados, indicaron responsables médicos, quienes les ofrecieron apoyo psicológico y urgieron al grupo a evitar a la prensa pese al enorme interés que despertó su caso en todo el mundo. 

Los trece afectados están "en buena condición física y con buen ánimo", afirmó el sábado a la prensa el ministro de Salud pública, Piyasakol Sakolsattayatorn"Serán completamente dados de alta, en principio el jueves", agregó. 

Los chicos -y sus padres- han recibido el consejo de pasar el tiempo con amigos y con la familia, y no dar entrevistas a la prensa, ya que ello podría "desencadenar síntomas de estrés traumático", agregó el ministro. 

Toda Tailandia, así como le resto del planeta, siguió con el alma en vilo esta historia de 12 menores, de entre 11 y 16 años, y de su entrenador, de 25 años, que quedaron atrapados en una cueva del norte de Tailandia el 23 de junio por la crecida de las aguas en su interior. 

Los niños y su entrenador pasaron nueve días en las entrañas de la cueva hasta que dos buzos británicos lograron dar con ellos. Demacrados pero vivos, estaban encaramados en una roca a más de cuatro kilómetros de la entrada de la cueva. 

Desde el domingo pasado expertos buzos tailandeses y extranjeros iniciaron un arriesgado operativo para sacarlos de la cueva. Fueron extraídos por grupos y la exitosa operación duró tres días.