Tras el anuncio en Barcelona de que Argentina finalmente no iba a disputar el amistoso programado para el próximo sábado frente a Israel, el primer ministro de ese país, Benjamin Netanyahu llamó al presidente Mauricio Macri para que gestione personalmente ante la Asociación del Fútbol Argentino la realización del encuentro, pero no hubo manera de torcer la voluntad de los jugadores argentinos.

Según fuentes, Macri le dijo que fue una decisión de los jugadores y que las razones eran válidas: las amenazas a Lionel Messi.  

Todo esto se da en el marco de las fuertes declaraciones del embajador de Palestina en nuestro país que dijo que si se disputaba este partido era como "que nosotros celebráramos el aniversario de la ocupación de Malvinas".

En Barcelona hubo cantos, amenazas y hasta quema de banderas con sangre. 

Con este marco, los dirigidos por Jorge Sampaoli se quedan sin encuentros preparativos frente a otros seleccionados, de cara al debut del 16 de junio frente a Islandia en el Mundial Rusia 2018.

No es un detalle menor, que no exista información oficial de la Asociación del Fútbol Argentino en ninguno de sus sitios oficiales con respecto al amistoso que no fue.