Río de Janeiro estalla. El Carnaval se vive a pleno en esta ciudad brasileña. Mientras el Sambódromo se prepara para desbordar de música, baile, colores y alegría, una campaña contra el acoso hacia las mujeres se hizo presente: “No es no”.

Con tatuajes o carteles, las mujeres de Río están dispuestas a dejar en claro que no son un objeto que está a disposición de los hombres y que el clima de jolgorio, en medio del calor, el alcohol y la escasa ropa, no es un cheque en blanco para saciar las pasiones masculinas. “Hay mucho machismo en Brasil y hacer esto es urgente en Carnaval, porque las mujeres estamos más tiempo en la calle y y con mucha menos ropa y eso acaba siendo un argumento para el asedio”, explicó Luka Borges, impulsora de la iniciativa. “Si continuamos cubriéndonos, escondiéndonos, las chicas más jóvenes necesitarán seguir protegiéndose. Creo que es un acto político ir con los pechos fuera”, agregó.

De esta manera, con la frase “No es no”, de la que se repartieron miles de calcomanías, las chicas cariocas tratan de vivir estos días de fiesta con un poco más de tranquilidad.

En ese sentido, la productora teatral Anna Studard explicó: “Siento que en muchos carnavales pasábamos por situaciones de asedio sin que nos diéramos cuenta. Pensábamos que era normal. Ahora siento que que desde hace un par de años estamos creando una conciencia de que ‘no es no’. Puedo andar incluso desnuda y si no quiero estar con nadie, no lo estaré”, aseguró.

“Mi novio está de viaje y con el tatuaje de ‘No es no’ evito que alguien me estropee la fiesta, me siento más segura”, concluyó Caroline Fachetti, una chica de 19 años disfrazada de marinera con un bikini rayado y un minishort azul.

Mientras las mujeres luchan por su tranquilidad, las calles de Río se vistieron ayer de fiesta, a la espera de la llegada de la noche, cuando, entre todos, harían reventar el Sambódromo.