Así escuchaban los catalanes a
Así escuchaban los catalanes a "su Rey". AFP

El rey de España acusa al gobierno catalán de “quebrantar los principios democráticos” y dividir a Cataluña

En una inusual intervención y en su primera reacción pública al referéndum, el monarca español dijo que, con la consulta, las autoridades independentistas de Cataluña “han socavado la armonía y la convivencia” en esa región e incurrido en una “deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado”.

Con estas duras palabras hacia las autoridades del gobierno regional catalán, el rey demostró su apoyo al gobierno del presidente Mariano Rajoy ante la escalada de tensión con Cataluña por su desafío independentista. 

"Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Un Estado al que, precisamente, esas autoridades representan en Cataluña”, denunció Felipe VI en un mensaje televisado.

El rey culpó al gobierno del presidente regional, Carles Puigdemont, de haber “quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho” y de haber “socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana”, a la que “desgraciadamente” dividieron.

"Han menospreciado los afectos y los sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto de los españoles; y con su conducta irresponsable incluso pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España”, advirtió.

"Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común”, agregó.

En su intervención, el Rey se dirigió especialmente a los catalanes, a quienes les recordó que “en la España constitucional y democrática (...) tienen un espacio de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos. No están solos, ni lo estarán; tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos”.

La declaración fue la primera hecha en público por el Rey desde que 2,2 millones de catalanes votaran el domingo en un referéndum de independencia convocado por las autoridades de la región del norte de España, pero declarado ilegal por la Justicia del país. El 90% eligió la opción de la independencia.

Bajo órdenes del gobierno central, la policía reprimió a muchos votantes y desalojó a los golpes centros de votación en Barcelona y otras ciudades de la región, dejando cientos de heridos y profundizando las tensiones con las autoridades independentistas de Cataluña.

Este martes, la región vivió una jornada de paro general con cortes de ruta y concentraciones masivas en rechazo a la represión policial al referéndum, en momentos en el que el gobierno regional parece decidido a romper definitivamente con España y el país afronta su peor crisis política desde el retorno a la democracia.