Presos asesinaron a golpes a condenado por violar a su hijita de 4 años: detalles aberrantes
El recluso fue encontrado en el interior de su celda, a poco tiempo de haber ingresado en la penitenciaría. Las autoridades locales están llevando adelante la investigación para determinar si se trató de un suicidio o venganza por parte de los internos.
El trágico y escalofriante acontecimiento sucedió en Chile, que especifica la muerte de Carlos Guillermo Donoso, un prisionero, en manos de otros reclusos, en menos de 24 horas de haber arribado a la penitenciaría. La víctima fatal había sido condenada a cumplir años tras las rejas por abusar sexualmente de su hija, de apenas cuatro años de edad.
La Justicia trasandina sentenció con prisión preventiva al hombre de 31 años, en el Centro Penitenciario de Castro, ubicado en la localidad de Los Lagos. El detenido fue derivado allí por violar a su propia hija, por lo que la causa fue caratulada como “violación y almacenamiento de material pornográfico”, según reportes policiales.
Cuando fue derivado a la penitenciaría, el hombre no cumplió ni un día tras las rejas que encontraron su cadáver en el interior de la celda. La propia directora regional de Gendarmería, Angélica Briones, habló sobre lo sucedido y marcó que “pese a que se intentaron maniobras de rehabilitación por parte del personal del área de salud, la paramédica de turno constató su deceso”.
Se trató de analizar las circunstancias de su fallecimiento a partir de la autopsia a cargo de la Brigada de Homicidios de la PDI de la región. En un principio, la primera versión de los hechos que circuló en la prensa es que fue asesinado por otros reclusos a modo de venganza.
Sin embargo, el Ministerio Público local inició con una minuciosa investigación para determinar los hechos que, aparentemente, en el interior de la celda donde se alojaba no contaba con la presencia de "indicios de participación de terceros”.
Aún así, las sospechas por la participación de otros detenidos en el crimen del hombre se mantienen latentes, y es por eso que el Servicio Médico Legal chileno trabajó en recopilar los mayores datos posibles del cadáver de la víctima para saber con certeza si fue asesinado por sus compañeros.
Vale mencionar que el difunto, un exmarino de 31 años, fue sentenciado a la pena de 16 años de prisión por el delito reiterado de violación contra su hija, además de cuatro años y un día de cárcel por producción de pornografía infantil. Ambos ilícitos fueron cometidos entre 2018 y 2019 en Placilla de Peñuelas, en la región de Valparaíso.

