La profesora fue acusada de enviar fotos ilícitas a un supuesto estudiante no identificado, que en realidad estaba encarnado por agentes de la policía de Oklahoma.

Los investigadores del sheriff planearon la simulación y  al llegar a la casa de la maestra enviaron un mensaje desde el teléfono del niño, diciendo: "Estoy aquí".

Ante esto, la respuesta de Day fue: "Las puertas se desbloquearon, como de costumbre". Al ingresar la encontraron esperando, rodeada de velas encendidas.

La investigación comenzó después de que los padres sospecharan del comportamiento de su hijo, por lo cual revisaron su teléfono y encontraron textos entre él y la maestra.

Según la oficina del alguacil, los agentes comenzaron a investigar después de que los padres del niño se pusieron en contacto con ellos. La evidencia de la relación se encontró en el teléfono del chico, incluidos mensajes de texto explícitos e imágenes de desnudos.

"Este es un caso clásico de una violación grave que atenta a la confianza pública. Los maestros de escuela tienen la misión de proteger y educar a nuestros hijos, no de entablar una relación sexual ilícita con ellos", dijo Chris West, sheriff del condado de Canadá.