El presidente catalán Carles Puigdemont descartó este jueves en un mensaje televisado llamar a elecciones al parlamento regional, como una forma de evitar una intervención de Madrid, porque no obtuvo “una respuesta responsable del PP” de Mariano Rajoy ni “suficientes garantías” para hacerlo. 

En medio de un clima de incertidumbre y confusión por cual será el próximo paso de Puigdemont antes de que el próximo viernes el Parlamento español vote una intervención en la región autónoma de Cataluña, el líder independentista despejó uno de los posibles escenarios que se barajaban: “No tengo ninguna garantía que justifique hoy la convocatoria de elecciones al Parlament”.

"La sociedad catalana nos llevó hasta aquí. Intenté tener la misma serenidad y agotar todas las opciones que tenía en mi mano. (...) Nadie puede decir que no hice sacrificios por el diálogo", agregó Puigdemont, mientras afuera del palacio presidencial en Barcelona, miles de militantes pedían a los gritos que declare la independencia de España, una posibilidad que aún nadie descarta en la región y en el país. 

Poco después de que Puigdemont descartara llamar a elecciones, el líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, se mostró decepcionado. 

"Hemos escuchado al presidente de la Generalitat. Nosotros esperábamos más, queríamos que convocase elecciones, todavía está a tiempo, como él mismo ha dicho", comentó. 

"Tenemos un debate en el parlamento y vamos a seguir insistiendo en las dos caminos que a nuestro juicio iba a evitar la aplicación del artículo 155, uno es la convocatoria de elecciones al parlament en función de la legalidad vigente, y el otro aprovechar el trámite en el Senado para abrir un debate y
diálogo político que será el único camino para resolver este problema"
, agregó.

El parlamento catalán se reunirá a partir de las 18 (13 horas de Argentina) para debatir cómo responderán al anuncio de Rajoy de activar el artículo 155 de la Constitución Nacional que permite una intervención de las regiones autónomas del país, como Cataluña. 

Esta decisión del gobierno español debe ser aprobada en esta jornada en comisión en el Senado en Madrid y el próximo viernes en el pleno.