El presidente catalán, Carles Puigdemont, pidió "una mediación internacional" ante la violación de los derechos fundamentales y libertades de los catalanes, y la retirada de territorio catalán de todas las fuerzas policiales responsables de la represión que se produjo durante la votación del referéndum de secesión del pasado domingo. 

"El momento aconseja mediación, y la mediación requiere la presencia de un tercero, y tiene que ser un actor internacional, para que sea eficaz", afirmó Puigdemont en conferencia de prensa tras una reunión del Ejecutivo regional, que decidió crear una comisión de investigación para apoyar a las “víctimas de la represión policial” del Estado español.

"Se debe restablecer la normalidad institucional alterada por decisiones desproporcionadas del gobierno español, poner fin a la violencia policial y restricción de libertades y crear un clima de distensión para favorecer una mediación que ha de ser leal y sincera", añadió.

Puigdemont admitió que la Unión Europea (UE) como tal "no puede ejercer ese papel", pero "debe apadrinar" el proceso para que "expertos internacionales en violación de derechos humanos", contribuyan a resolver el conflicto entre la norteña región de Cataluña y el el Estado central español.

En ese sentido, el jefe del Ejecutivo regional reconoció que la mediación la debe aceptar también el gobierno español, y que sería "una irresponsabilidad" no hacerlo. 

Al inicio de su intervención, el presidente catalán informó que su gobierno decidió crear una “comisión especial de investigación de la violación de derechos fundamentales que se hayan cometido" durante la jornada del domingo, que dejó 893 heridos, con el objetivo de "acompañar y reconocer a las víctimas" de la violencia policial. 

Asimismo, anunció que el gobierno catalán presentará una querella por "lesión y daños" contra la Guardia Civil y la Policía Nacional española, y exigió la “retirada” de todos los agentes que esos cuerpos policiales desplazados a territorio catalán con motivo del referéndum. 

Por otro lado, Puigdemont remarcó que el resultado del referéndum unilateral, en el que el 90% de los votantes se pronunciaron a favor de independizarse de España es “vinculante”, y reiteró que será el parlamento catalán el que debe tomar la decisión de proclamar la independencia de Cataluña.

Finalmente, dijo que por el momento “no existe ningún contacto con el gobierno español", y que su gobierno se sumará mañana al "paro general" convocado por sindicatos y organizaciones sociales para rechazar la represión y "reforzar lo que hicimos el domingo", apunto el presidente. 

"Estoy convencido de que tendrá un amplio seguimiento y servirá para mostrar la cara cívica de un pueblo que es fuerte cuando va junto", remató el líder independentista.