Un caso inédito para la ciencia tuvo un éxito sorprendente. Un hombre de 49 años se sometió al primer trasplante de brazos y hombros del mundo. Luego de varios meses de recuperación puede hacer ejercicio y cumplió su gran sueño pendiente: volver a abrazar a su familia.

El protagonista de esta historia es Félix Gretarsson. Este hombre, oriundo de Islandia, sufrió un grave accidente laboral en su país en el año 1998 y desde entonces luchaba por recuperar su estilo de vida. 

Gretarsson tenía 25 años y se desempeñaba como operario electrico, pero mientras trabajaba en una línea de alta tensión, recibió una descarga de 11.000 voltios que le quemó ambas manos y lo arrojó al vacío. 

Este accidente le provocó innumerables fracturas. Sus órganos internos se vieron afectados y entró en un coma que duró al menos tres meses. Cuando despertó, los médicos tomaron la determinación de amputarle las extremidades.

Tras someterse a numerosas operaciones, incluido un trasplante de hígado. El hombre supo que debía encontrar una solución y así conoció al profesor Jean-Michael Dubernard, pionero a nivel mundial de los trasplantes de mano. En 2007, el científico francés viajó a Islandia para una conferencia y fue allí cuando Gretarsson le presentó su caso. 

Pasaron los años y finalmente el 13 de enero de 2021 cumplió su deseo. El hombre recibió un doble trasplante de brazos y hombros en Lyon ( Francia), en una operación inédita. que duró alrededor de 15 horas.

Tras la exitosa intervención, en la que participaron unas cincuenta personas, la esposa del paciente, Sylwia, reveló en una conferencia de prensa junto al equipo médico que recuperar los brazos era algo que Gretarsson más deseaba.

Los médicos le informaron que los nervios luego del trasplante crecerían en promedio un milímetro cada día, por lo que se esperaba que al menos a un año de la cirugía se encontraran con los codos.

No obstante, fue una gran sorpresa de los cirujanos y su familia, que a los seis meses de la cirugía, Felix podía mover los codos mientras estaba en el agua. A los nueve meses ya podía mover los dedos, algo que esperaban que suceda dos años después de la cirugía.

La nueva vida del primer hombre con trasplante de brazos

Actualmente, Gretarsson puede lavarse los dientes, levantar pesas en el gimnasio, jugar con su perro y, lo más importante, abrazar a su familia. En ese sentido, el hombre reconoció que es algo "indescriptible" lo que sintió al abrazar por primera vez a sus nietos. Sobre todo "después de verlos llorar como bebés pequeños y no poder sostenerlos".

Felix se dedica a dar conferencias motivacionales para dar a su caso. A través de su cuenta de Instagram, Felix comunicó en uno de sus últimos posteos que se siente mejor y cada día logra manejar mejor sus brazos.

"En algún momento sientes que estás listo para hacerlo. El movimiento comienza a llegar, pero no hay fuerza al principio, solo una pequeña fracción de nervios en el músculo para que pueda contraer los músculos hasta cierto punto", explicó el islandés al DailyMail.

Por último, sobre su rutina en el gimnasio, destacó que es cauto y "no estoy aumentando mucho de peso, sino tratando de aumentar los músculos y al mismo tiempo aumentar los nervios".