Un grupo de 20 especialistas del Hospital Nacional de Niños de Costa Rica logró separar a los siameses Ezequiel y Manuel, quienes nacieron unidos por la cabeza en diciembre de 2015.

La operación, inédita en dicha institución, se extendió por unas 18 horas y contó con la participación de neurocirujanos, especialistas en cirugía reconstructiva, anestesiólogos, enfermeras y circulantes instrumentistas.

La madre de los menores, Evelyn Badilla, expresó mediante sus redes sociales: “¡Están separados a mis amores!” y agregó que “necesitamos sus oraciones para lograr una exitosa recuperación”. Asimismo, la mujer agradeció a los médicos y a la gente que les dio sus muestras de cariño durante tres años de estudios y de esperar por la cirugía.

El traslado de las criaturas antes de la operación.

En mayo de 2016, los médicos colocaron a los niños cuatro aparatos debajo de su cuero cabelludo para expandir la piel y tener espacio suficiente para realizar la operación, para luego reconstruir las cabezas. Los niños no compartían el cerebro ni el cerebelo, pero sí algunas venas y arterias, lo que obligó a que el trabajo sea minucioso y extremadamente detallista.

La cirugía se llevó a cabo en dos quirófanos y participaron 20 profesionales, quienes conformaron dos grupos de trabajo para alternarse por la prolongación y la complejidad de la cirugía.