Un día como hoy, pero hace 110 años, se produjo uno de los episodios que quedó marcado en la agenda del siglo XX, y que hasta el día de hoy sigue generando curiosidad en muchas personas: se trata del hundimiento del RMS  Titanic, un transatlántico británico que en su viaje inaugural desde la ciudad inglesa de Southampton hacia la estadounidense de Nueva York, chocó con un iceberg en el océano Atlántico norte y se fue a pique dejando el saldo de casi 1.500 personas muertas y algo más de 700 sobrevivientes.

Tras ser construido en astilleros de la ciudad irlandesa de Belfast por espacio de tres años (por parte de Joseph Ismay y William Pirrie), finalmente el buque, propiedad de la compañía White Star Line, fue presentado ante la sociedad como el barco más lujoso, seguro y amplio del momento, quedando por sobre encima de sus "hermanos" el HMHS Britannic y el RMS Olympic, que quedaron con menor capacidad frente al  Titanic que podía albergar a 3.600 personas (entre pasajeros y tripulación).

Después de ser promocionado como el "barco inhundible" por la prensa británica y estadounidense, miles de personas quisieron estar en su viaje inaugural y por eso, una buena parte de la aristocracia local se aseguró su boleto, aunque la "tercera clase" también aportó sus integrantes aunque sin los privilegios de los primeros.

Con gran expectativa, el  Titanic (que poseía piscina cubierta, gimnasio, restaurante, biblioteca y camarotes de lujo para la primera clase) zarpó el 10 de abril de 1912 del puerto de Southampton, recaló en Cherburgo (Francia) y Queenstown (hoy Cobh en Irlanda) para luego ingresar al océano Atlántico en busca de la ciudad de Nueva York.

El barco fue construido en Irlanda (Archivo).

Mientras tanto, en la zona de primera clase se destacó la presencia de varios personajes ilustres de la época como George Widener (banquero), William Stead (periodista), Noel Leslie (condesa de Rothes), Henry Harris (director teatral), Archibald Gracie (coronel estadounidense), Edward Crosby (magnate naviero), William Carter (deportista) y Jacques Futrelle (novelista), entre otros, quienes disfrutaban de los beneficios que les otorgaba el navío.

A pesar de que para abril de 1912 reinaba a primavera en el hemisferio norte, para el 13 de aquel mes comenzaron a llegar reportes de avistamiento de bloques de hielo en la ruta que tenía que transitar el barco, y mientras avanzaba hacia el continente, los avisos de peligro de iceberg eran más contantes aunque no fueron tenidos en cuenta por los oficiales de turno.

Una habitación de primera clase (Archivo).

Conforme el trasatlántico iba hacia la isla de Terranova, la temperatura bajó unos grados y la presencia de los hielos gigantes era inminente, y a pesar de que el capitán del  Titanic, Edward Smith, ordenó modificar hacia el sur la ruta por la que iban, no podría evitar la catástrofe que ocurrió varias horas más tarde.

Tras una jornada tranquila del 14 de abril en el mar, la noche llegó al océano y la falta de oleaje no permitió ver la presencia de icebergs en la oscuridad, hasta que a las 23.40 llegó el momento del caos. A una velocidad de casi 42 kilómetros por hora (unos 22 nudos), el  Titanic navegaba hacia los bloques de hielo que tardíamente fue visto por el vigía Frederick Fleet, quien a pesar de dar el anuncio a cubierta, los integrantes de la misma no pudieron evitar el impacto entre la enorme masa de hielo y el costoso buque de lujo.

El capitán del Titanic, Edward Smith (Archivo).

A partir de ese momento, la desesperación y la muerte tomaron posesión del barco, que en cuestión de minutos fue perdiendo estabilidad por el importante caudal de agua que ingresó en los diversas cubiertas, y apenas pasadas las 0 del 15 de abril y sabiendo que el final del trasatlántico era inevitable, el capitán del navío ordenó preparar los botes salvavidas y los operadores de radio comenzaron a emitir el pedido de auxilio hacia otros barcos que estaban en la zona, como el Carpathia, Virginia, Birma, Baltic, Mount Temple y Frankfurt.

En tanto, momentos de extrema tensión se vivieron en los botes salvavidas, donde la prioridad fueron las mujeres y los niños, con lo cual cientos de familias se vieron separadas en aquel instante y nunca más pudieron reunirse.

La zona estaba plagada de icebergs (Archivo).

Para las 2.20 del lunes 15 de abril de 1912, la popa del  Titanic se fue al fondo del mar a unos 3.800 metros de profundidad y llevándose a vida de 1496 personas, dejando a 712 sobrevivientes que fueron recogidos por el buque Carpathia horas más tarde.

El hundimiento del Titanic causó conmoción en el mundo.

Como era de esperar, la noticia llegó en las primeras horas de ese día y ocupó las planas de los diarios más importantes del mundo, de hecho, hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial, fue uno de los temas más consultados en la década de 1910.

Los medios siguieron la noticia en aquel momento (Archivo).

Finalmente, tras el accidente naviero se llevó en 1913 a cabo la Primera Convención sobre Seguridad de la vida en el mar, en la cual se impusieron una serie de medidas para evitar la serie de fallos que habían motivado y agravado la mencionada catástrofe, entre ellas la habilitación de rutas y una patrulla marítima que advierta la presencia de icebergs en la ruta.

Titanic: hallado por "casualidad"

Si bien hoy en día se conoce todo acerca del trasatlántico británico hundido en aguas del Atlántico norte hace más de un siglo, pasando por fotos y videos que uno puede mirar en internet, algunos investigadores sostienen que la mole de acero fue hallada por la Armada estadounidense mientras realizaba una "misión secreta" en la zona.

El descubrimiento del " Titanic" tuvo lugar en 1985 por oceanógrafo Robert Ballard (Universidad de Rhode Island y del Mystic Aquarium and Institute for Exploration), aunque tiempo más tarde, el científico sostuvo que el hallazgo tuvo lugar porque la Armada estaba buscando dos submarinos nucleares hundidos.

El Titanic se encuentra a 4.000 metros de profundidad (Archivo).

Todo se inició en 1982, cuando Ballard se reunió con autoridades navales de Estados Unidos para solicitar la financiación de una tecnología robótica sumergible, que le permitiera dar con el barco hundido en 1912.

Este avance interesó al gobierno de aquella nación, aunque no para dar con el " Titanic" sino para investigar lo sucedido con los submarinos nucleares USS Scorpion y USS Thresher, hundidos hace años en el Atlántico norte a profundidad que iban desde los 3 mil a 4.600 metros.

El barco fue uno de los más lujosos de la época (Archivo).

En aquella charla que tuvo con el subdirector de operaciones navales de guerra submarina, Ronald Thunman, Ballard estaba interesado, ya que método permitía sacar fotografías en la profundidad, aunque la prioridad eran los submarinos hundidos (para saber sobre todo que había pasado con los reactores nucleares que estaban en su interior), situación que poco le gustó a oceanógrafo.

Mientras tanto, las investigaciones sobre los submarinos hundidos permitieron saber que los reactores nucleares estaban en buen estado y no representaban riesgo para el medio ambiente, además de confiar que el hundimiento de ambos se dio por fallos en las tuberías.

Los sobrevivientes fueron rescatados por el Carpathia (Archivo).

A pocos días de terminar la misión militar, Ballard comenzó a buscar desesperadamente al " Titanic" porque el tiempo se le terminaba, y fue su hipótesis de que el barco podría estar partido a la mitad y había dejado un rastro de desechos mientras se hundía, algo que finalmente ocurrió y que le permitió dar con trasatlántico.

Exitosa película

Así como diversas películas retratan eventos de la historia como guerras, personajes o momentos particulares, el hundimiento del " Titanic" también tuvo su lugar en la "pantalla grande" con el agregado de que es una de las películas que más Premios Óscar se adjudicó en el cine y una de las tres más taquilleras.

La famosa cinta fue dirigida por James Cameron, quien siempre confesó haber sido un amante de todo lo que rodeaba al lujoso barco, por lo que ser el "capitán de este proyecto" no le costó mucho.

La película se adjudicó 11 Premios Oscar.

Al famoso director de Hollywood se unieron actores de la talla de Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Gloria Stuart o Billy Zane, entre otros, que narra la historia de dos jóvenes que se conocen en el trasatlántico (Jack Dawson y Rose DeWitt Bukater) y viven los instantes previos y finales del hundimiento más famoso de la historia naval.

La cinta fue producida y distribuida por 20th Century Fox y Paramount Pictures y tuvo un presupuesto de 200 millones de dólares, aunque su recaudación entre el primer estreno en 1997 y su re-estreno en 2012, superó los 2 mil millones de dólares, todo un récord para el cine en aquel entonces.

En la actualidad, es la tercera película más taquillera de la historia.

En tanto, la película comenzó a filmarse en septiembre de 1996 en México y finalizó en marzo de 1997, y aunque en principio quiso estrenarse en julio de ese mismo año, la cinta se estrenó el 19 de diciembre de ese año (en nuestro país fue el 5 de febrero de 1998 y una recaudación cercana a los 23 millones de dólares).

En cuanto a la banda sonora de la película, la misma fue compuesta por James Horner, quien escribió, junto a Will Jennings, el famoso tema "My Heart Will Go On" grabado por la cantante canadiense Celine Dion y que tanto éxito le trajo.

" Titanic" recibió casi 100 galardones y 49 nominaciones de diversos premios, aunque se resaltan los 11 Premios Oscar de la Academia (igualando en aquel momento a "Ben Hur" protagonizado por Chalton Heston) y 4 Globos de Oro, entre otros. Además, hoy la cinta es la tercera más taquillera de la historia, detrás de "Avatar" y "Avengers: Endgame", con lo cual sigue siendo una reliquia cinematográfica de Hollywood.

POR G.A.