Una iglesia estadounidense se convertió en lugar de peregrinación masiva luego de que el pasado 20 de mayo los ojos de una estatua de la Virgen de Guadalupe comenzaran a derramar "lágrimas" durante una misa.  El llamativo hecho se produjo en una iglesia católica en la ciudad de Hobbs, Nuevo México.

El párroco José Segura, afirmó que la gente limpió la cara de la Virgen María dos veces y las "lágrimas" continuaron brotando. "Creo que es un recordatorio para todos nosotros de acercarnos más a Dios y dejar de ser violentos y unirnos", sostuvo.

Judy Ronquillo, quien trabaja en la parroquia, sostuvo que la iglesia no ha cerrado desde que se conoció la noticia por la cantidad de personas que acude y que las lágrimas no son de una sustancia similar al agua, sino que representan algo "más grasoso" que "huele a rosas".

Las autoridades eclesiásticas indicaron que a raíz del hecho, se ha iniciado una investigación para identificar su naturaleza exacta.