A 20 años del 11-S: recuerdos del horror y el milagro de sobrevivir

Volver a nacer: el argentino Alejandro Vigilante fue testigo del ataque y escapó del lugar junto con un amigo. "Me impactó el ruido y ahí nos dimos cuenta de que nuestras vidas corrían peligro", recordó.

Por Francisco Nutti
@franNutti

La mañana del 11 de septiembre del 2001, Alejandro Vigilante, reconocido artista plástico y pintor argentino, se había alojado en la casa de un amigo en Manhattan, Nueva York, para ir a diseñar unos murales al Hotel Marriott, frente al World Trade Center. Minutos después, sin saberlo, sería testigo del ataque terrorista más influyente en la historia de Estados Unidos.

"Me había contratado una empresa rusa para pintar murales y decorar el Marriott, por lo que decidí parar en lo de un amigo llamado Hernán Casanova", destacó en diálogo con Crónica el hombre, que por entonces tenía 36 años.

A 20 años del 11-S: recuerdos del horror y el milagro de sobrevivir
Desde su taller, Vigilante impulsa la combinación entre el arte digital y la pintura tradicional sobre lienzo.

"Esa mañana nos tomamos juntos el subte y empezamos a escuchar rumores de que algo terrible había pasado, algunos incluso decían que había explotado una caldera, aunque nadie sabía con certeza qué ocurría hasta que el tren se detuvo y debimos bajar", recordó.

El caos se acrecentó cuando al salir a la superficie se encontraron con un panorama devastador: “Cuando salimos a la calle justo frente a las Torres Gemelas, no podía creer lo que veía. El primer edificio ya había caído y la gente corría y gritaba".

11 DE SEP 2001 . ahi estuvimos con Hernan Casanova justo ahi adentro en la X en ese mismo instante
Sep 11 2001 pic.twitter.com/XdQ14EFVTg

— Alejandro Vigilante (@VigilanteArtist) September 8, 2021

Al colapsar la segunda estructura, Vigilante y su amigo estaban a tan solo una cuadra del lugar de los hechos. "Me impactó el ruido y ahí nos dimos cuenta de que nuestras vidas corrían peligro. Al ver la escena, Hernán se adelantó y corrió hasta una playa de estacionamiento, donde había tres policías, pero al ver que la nube de polvo y escombros se nos venían encima, logró abrir un auto e ingresamos todos juntos", expresó.

 

"La nube negra nos estaba tapando y no podíamos cerrar la puerta, hasta que logré hacerlo. A los pocos segundos se oscureció todo, sentimos un temblor y comenzamos a escuchar una lluvia de cascotes golpear contra el techo. En ese instante pensamos lo peor pero afortunadamente eso no sucedió", detalló.

Tras la tormenta de polvo, los efectivos policiales abandonaron el auto y él junto a su amigo aguardaron un tiempo más. "En ese momento observé sobre la guantera un Corán, miré hacia un costado y había un recipiente hermético similar a un tupper en el cual se encontraba una cámara Polaroid. Tomé una foto con la particularidad de que en el espejo retrovisor estaba colgado un Tasbih, como un rosario musulmán", aclaró.

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Una de sus tantas obras está inspirada en el atentado a las Torres Gemelas.

Aturdidos y desorientados por lo que había pasado, ambos salieron del vehículo en medio de un escenario desgarrador. "No podíamos respirar, los rescatistas iban y venían y atendían a la gente con mascarillas", dijo.

La necesidad de comunicarse por correo electrónico con su familia para decirle que estaba a salvo -todos los teléfonos estaban bloqueados- fue su mejor motivación para convertir su arte de los murales estáticos al omnipresente diseño basado en Internet.

 

"Cuando la policía nos recomendó dar aviso a nuestros familiares los teléfonos estaban colapsados, entonces contacté a los míos vía correo electrónico. Allí comprendí que la comunicación del mundo había cambiado y eso me llevó a fundar el i-Art Movement junto a Matías Bullrich, entre otros", precisó.

A 20 años del ataque, Vigilante reside en Estados Unidos, expone desde Miami e impulsa la combinación entre el arte digital y la pintura tradicional sobre lienzo. Figuras como Michael Jordan, Gloria Estefan y coleccionistas como Kenneth Griffin le han comprado sus obras.

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