Crucero con hantavirus y 3 muertos: tras la negativa de Cabo Verde desembarcaría en Canarias
Los tripulantes y pasajeros del MV Hondius permanecen aislados en la costa africana a la espera de un corredor sanitario que permita el tratamiento de los enfermos por el brote.
La empresa Oceanwide Expeditions analiza la posibilidad de trasladar el desembarco de las 149 personas a bordo del buque MV Hondius que se vio afectado por un brote de hantavirus, hacia el archipiélago de las Islas Canarias.
Esta alternativa está siendo evaluada luego de que las autoridades de Cabo Verde, en África, rechazaran la autorización para que los pasajeros y tripulantes descendieran en el puerto de Praia.
La embarcación, que inició su viaje el pasado 20 de marzo en Ushuaia, Tierra del Fuego, tenía como destino final las Islas Canarias. Sin embargo, la detección de la enfermedad alteró el trayecto y el crucero quedó parado frente a las costas de África occidental.
A bordo se encuentran ciudadanos de 23 nacionalidades diferentes que permanecen bajo estrictos protocolos de vigilancia médica.
Hasta el momento, la compañía confirmó el fallecimiento de tres personas. El primer deceso ocurrió el 11 de abril en plena navegación; el cuerpo fue desembarcado semanas después en la isla de Santa Elena junto a su esposa, quien también murió por la misma causa. Ambos eran de Países Bajos.
La tercera víctima es un ciudadano alemán que falleció a bordo el pasado 2 de mayo.
La situación sanitaria se agravó con la identificación de un pasajero británico que, tras ser evacuado a Sudáfrica, dio positivo en las pruebas de laboratorio para hantavirus.
La última actualización de la situación a bordo reveló que dos miembros de la tripulación presentan síntomas respiratorios agudos y requieren atención médica urgente, según informó la naviera en un comunicado oficial.
Ante la emergencia, la administración de Cabo Verde bloqueó el acceso al puerto de Praia. Maria da Luz Lima, presidenta del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), justificó la medida al declarar que "no se concedió al buque la autorización para atracar con el fin de proteger a la población".
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) intervino para coordinar las investigaciones epidemiológicas y la secuenciación del virus.
Hans Kluge, director de la entidad para Europa, buscó moderar la alarma internacional al señalar que "el riesgo para el conjunto de la población sigue siendo bajo". El directivo aclaró que no hay fundamentos para imponer restricciones globales de viaje y remarcó que la transmisión interpersonal del hantavirus es un fenómeno poco frecuente.
No obstante, al no existir vacunas ni tratamientos antivirales, la asistencia médica se limita a terapias de soporte para aliviar la sintomatología y mantener las funciones vitales de los pacientes afectados.
La tasa de letalidad de esta enfermedad es variable según la cepa del virus, pero las estimaciones de organismos internacionales de salud sugieren que puede alcanzar hasta el 15% de los casos registrados.
Esta peligrosidad es la que motiva las "estrictas medidas de precaución, aislamiento y protocolos de higiene" que la empresa asegura estar aplicando dentro del MV Hondius.
En tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos trabaja en la repatriación para los dos tripulantes sintomáticos.
Mientras se resuelven las gestiones diplomáticas, la naviera examina los puertos de Las Palmas y Tenerife en las Islas Canarias como puntos factibles para recibir la asistencia sanitaria que se necesita.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es una enfermedad zoonótica viral grave. Es transmitida principalmente por roedores infectados, como el ratón colilargo, a través del contacto directo con su saliva, heces u orina, o mediante la inhalación de aerosoles contaminados.
En seres humanos, esta patología puede evolucionar hacia cuadros de insuficiencia respiratoria y complicaciones cardíacas severas, conocidos como síndrome cardiopulmonar por hantavirus.

