El duro relato de una pasajera tras el choque fatal de trenes en España: "Pensé que era el fin para mí"
El descarrilamiento y posterior choque de trenes en el municipio español de Adamuz dejó al menos 39 muertos y más de 120 heridos, de los cuales 24 se encuentran en estado grave. El testimonio de las víctimas.
Una pasajera que viajaba en uno de los trenes que descarrilaron en Adamuz, Córdoba, relató el momento de terror que vivió durante el choque de este domingo en el sur de España que dejó 39 muertos. En su testimonio, describió el impacto, el caos posterior y el miedo de los primeros minutos tras el accidente, al asegurar que pensó que era su “fin”.
La mujer, identificada como Yury, fue trasladada a un hospital para recibir atención tras el impacto y relató que sintió “una velocidad muy alta y el tren salió del carril”, en diálogo con el medio español Cadena Ser. Según contó, en ese momento “las maletas empezaron a caer encima, vidrios, y había gente muy herida, muertos… Fue muy fuerte”.
“Pensé que era el fin para mí, pensaba que me iba a morir”, resumió la pasajera. Tras el accidente, el cual todavía está bajo investigación, se activó una gran muestra de solidaridad por parte de los vecinos de la zona, que se acercaron tanto a pie como en distintos medios de transporte para llevar elementos de primera necesidad a quienes estaban en el lugar.
Por otro lado, Salvador Jiménez, periodista de Radio Nacional de España (RNE), otro de los pasajeros afectados, expresó: “Sentimos como un terremoto, un fuerte impacto, como un atropello. Cuando se produjo el descarrilamiento, se cayeron las cosas, las bandejas”.
Este testigo explicó que la magnitud del impacto obligó a una reacción inmediata dentro de la formación: tanto el personal como los pasajeros recurrieron a los martillos de emergencia para romper las ventanillas y salir. “Todo se movía y nadie entendía qué había pasado”, dijo en diálogo con Málaga Hoy.
Pocos minutos después del choque, la tripulación solicitó colaboración entre los pasajeros para identificar si había personal de salud a bordo. “Nos han desalojado y estamos en el apeadero de Adamuz. El último vagón está volcado completamente, hay gente subida encima. Algunos salen por su propio pie y a otros los están sacando”, relató el periodista.
“Miré a mi hermana, como diciéndole adiós, y se apagó todo”, relató una mujerAna, una de las pasajeras afectadas por el choque, habló con medios españoles y contó cómo atravesó esos segundos de extrema tensión. Confirmó que su hermana permanece internada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras el accidente ferroviario: “Me giré, me despedí de mi hermana, como diciéndole adiós, y se apagó todo”.
Según relató, después de ese momento solo escuchó “chillidos” e intentó llegar hasta su hermana, pero otros pasajeros le advirtieron que estaba pisando a una niña, lo que le impidió avanzar. También señaló que “había muchos pedazos de tren en el medio”, lo que hacía imposible moverse.
“Me sacaron por una ventana, mientras yo veía a mi hermana del otro lado inconsciente, embarazada, y empecé a gritárselo a todo el mundo. Cuando fueron los bomberos, la sacaron y ahora mismo está en la UCI. No sabemos qué va a pasar con ella, no tenemos ningún pronóstico”, contó en diálogo con El programa de AR.
Otro testimonio esclarecedor fue el de María San José, de 33 años, quien viajaba en el vagón número 6 tras visitar a una amiga. “Hay muchos heridos, sigo temblando”, expresó. De acuerdo a su explicación, los vagones 7 y 8 impactaron contra la cabecera del otro tren tras el choque.
“Empezamos a notar vibraciones y muchos golpes. Se caían las maletas hasta que el tren frenó de golpe. Pensábamos que había sido solo un descarrilamiento, pero cuando salimos vimos los vagones retorcidos y dos vagones del otro tren volcados”, relató la pasajera, todavía emocionada.
Cómo ocurrió el choque de trenes y cuál es el saldo de víctimasSegún medios locales, el accidente se produjo cerca de las 19, cuando un tren de la empresa operadora Iryo, que viajaba desde Málaga hacia Madrid, descarriló parcialmente e invadió la vía paralela. En ese momento, por ese tramo circulaba una formación de la estatal Renfe Alvia, que cubría el trayecto Madrid-Huelva y también terminó descarrilando tras el impacto.
Entre ambos trenes viajaban más de 500 personas y, hasta el momento, las autoridades no lograron determinar las causas que provocaron el siniestro. La investigación sigue en curso mientras continúan las tareas en la zona.
El choque entre las dos formaciones de alta velocidad dejó al menos 39 muertos y más de 120 heridos, de los cuales 24 permanecen en estado grave. No se descarta que puedan encontrarse más víctimas en los vagones que quedaron completamente destruidos.

