Escándalo en Italia: El bisnieto del dictador Mussolini firmó contrato con Lazio
Tiene 18 años, es defensor y forma parte del equipo Sub-18 del club, cuyos ultras tienen una larga tradición fascista desde la década del 70. La aparición de su mamá Alessandra, también fue polémica ya que es un ex diputada de un partido fascista de ultraderecha.
La noticia que sorprende al mundo del fútbol y en especial a los amantes del Calcio, es que alguien de apellido Mussolini se sume a uno de los equipos más importantes de la Serie A.
Se trata de Romano, bisnieto de Benito Mussolini, dictador que estuvo al mando de Italia entre 1922 y 1943.
El familiar de Il Duce (apodo por el cual se dio a conocer el líder fascista a principios del siglo veinte), firmó su primer contrato con Lazio y la noticia se viralizó a través de las redes sociales, ya que un joven que tiene el ADN de una persona que cometió crímenes atroces, es la gran esperanza del conjunto romano.
Romano ya venía realizando las inferiores de "I Biancocelesti" y ahora formará parte del plantel sub-18 y ese ascenso generó polémica, por la relación directa entre la familia, los barrabravas y grupos fascistas.
Ese estrecho vínculo se fortaleció en la década del 70, cuando el propio Mussolini, que se había hecho socio del club, concurría a ver los partidos.
Mussolini fue un dictador que estuvo al frente de Italia durante la Segunda Guerra Mundial, donde fue aliado de Adolf Hitler y el nazismo.
Sus ideales políticos estaban cargandos de Xenofobia, con una idea clara de la superioridad racial, la censura y fuertes medidas imperialistas, en donde los que menos tenían, carecían de derechos y tenían mucho que perder.
"En la Lazio solo me juzgan por mi forma de jugar, no por mi apellido", afirmó el juvenil mientras firmaba el vínculo contractual.
"Es un chico humilde que nunca se ha quejado, ni siquiera cuando no jugaba durante dos años. Nunca he hablado con sus padres y lo único que importa es si un jugador merece jugar. Nada más", aportó Mauro Bianchessi, su entrenador de inferiores.
Su madre Alessandra, que es una ex diputada de un partido fascista de ultraderecha, es realista sobre el peso que lleva su apellido, afirmó: "No tengo nada que comentar. Es algo de lo que prefiero quedarme al margen. Mi hijo no quiere que me entrometa en su vida privada ni en sus elecciones".

