TRAGEDIA

Murió la brasileña que cayó a un volcán en Indonesia y estaba atrapada hace tres días

La víctima fue identificada como Juliana Marins, de 26 años. Fue encontrada sin vida tras varios intentos de rescate por parte de las autoridades. 

En las últimas horas se confirmó la peor noticia, es que Juliana Marins, la joven brasileña de 26 años que se había caído dentro de un volcán en Indonesia fue encontrada sin vida tras varios intentos de rescate por parte de las autoridades en un período de tres días.

La noticia fue confirmada por su familia en las redes sociales. La joven estaba atrapada en un acantilado rocoso, a unos 500 metros de profundidad, en las laderas del Rinjani, el segundo volcán más alto del país, desde la madrugada del sábado 21 de junio (el anochecer del viernes 20 en Brasil).

“Hoy, un equipo de rescate consiguió llegar hasta el lugar donde estaba Juliana Marins. Con intensa tristeza, informamos que ella no resistió. Seguimos muy agradecidos por todas las oraciones, mensajes de cariño y apoyo que hemos recibido”, expresa un breve comunicado difundido en la cuenta @resgatejulianamarins, administrada por la familia de la joven oriunda de Río de Janeiro. El lunes 23 habían logrado localizar a la joven mediante drones a más de 600 metros y notaron que Marins no se movía.

Unos 50 rescatistas habían sido desplegados para peinar la zona. Además, estaban usando drones térmicos, equipos de montaña y helicópteros para dar con la joven.

La joven estaba con otros seis turistas asistidos por dos guías, según dijeron las autoridades del Parque Nacional de Gunung Rinjani. 

De acuerdo al testimonio de familiares de la víctima, Juliana estaba en el grupo al momento en que se cansó y decidió frenar. En ese entonces es que habría sido abandonada por el guía que no la acompañó y siguió adelante con el resto del grupo, según manifestó la hermana de la víctima. "Cuando el guía regresó, al ver que tardaba demasiado, vio que se había caído”, insistió.

Además, la familia de Juliana había denunciado negligencia y había exigido medidas urgentes, ya que la joven “llevaba tres días sin agua, comida ni ropa”.

Por su parte, el guía Ali Musthofa, de 20 años, dio su versión de los hechos. "Le dije que la esperaría más adelante. Le dije que descansara. Me di cuenta [de que se había caído] cuando vi la luz de una linterna en un barranco de unos 150 metros de profundidad y oí la voz de Juliana pidiendo ayuda. Le dije que la ayudaría. Intenté desesperadamente decirle que esperara la ayuda”, declaró al medio O Globo.

Una vez que las autoridades fueron alertadas sobre lo sucedido, se movilizaron a dos equipos de expertos para llegar al lugar de la víctima. Durante el proceso, se enfrentaron a terrenos extremos y condiciones climáticas cambiantes, con una densa niebla. Estas condiciones redujeron la visibilidad en el lugar y aumentaron el riesgo de la operación, según las autoridades. Por razones de seguridad, el equipo se retiró y se dirigió a una posición segura.

El martes, mientras todavía había indicios de que Marins seguía con vida, se desplegó un nuevo operativo alrededor de las 15 (hora local), aún con condiciones climáticas adversas. Finalmente, los rescatistas lograron llegar a ella, pero la encontraron muerta.

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