Sealand, el “país” más pequeño del mundo al que solo se llega en grúa
El territorio se encuentra ubicado en Europa, en el mar del Norte, concretamente a diez kilómetros de la costa de Suffolk y Essex, en Inglaterra.
La historia de Sealand es muy peculiar. Ubicada a menos de 10 kilómetros de la costa de Suffolk, un condado del este de Inglaterra, Marlandias, es una (micro) nación a la que no se llega ni en avión ni en auto y la única manera de arribar es por medio de una grúa.
Las embarcaciones llegan hasta su base y los que quieren ingresar son ascendidos en una sillita, una especie de hamaca elevada por una grúa.
Esta micronación se encuentra en una plataforma en aguas internacionales. Fue levantada en 1942 por la Armada Británica durante la Segunda Guerra Mundial. Por aquel entonces se llamaba HM Fort Roughs. Se trataba de toda una fortaleza pensada para alertar y, por consiguiente, defender a Reino Unido en caso de ataque de los nazis
Una vez que terminó la Segunda Guerra Mundial, sus habitantes fueron evacuados. La última persona en irse lo hizo en 1956. Este fuerte de las milicias británicas quedó completamente abandonado, hasta que llegó Paddy Roy Bates para instalarse. Así se creó, de manera oficial, el país más pequeño del mundo.
Ahí comenzó todo. Sealand es, por tanto, el país más pequeño del mundo. Bien es cierto que ningún país lo ha reconocido oficialmente. Actualmente no se realiza ningún tipo de viaje a Sealand y tampoco se puede ir por su cuenta.
Paddy se hace llamar príncipe Michael de Sealand, quien en una entrevista en BCC dijo: "tenía solo 14 años cuando viajé allí por primera vez durante mis vacaciones escolares de verano para ayudar a mi padre, y pensé que solo sería una aventura de seis semanas", cuenta desde su casa principal, un bungaló en la costa de Essex.
Pero, ¿cómo decidió Bates volverla su propio principado? Él heredó de su padre una emisora: Radio Essex, cuando el Reino Unido decidió que cerraría todas las radios llegó a implementar la Ley de Delitos de Radiodifusión Marina de 1967.
Al ver una oportunidad, Bates trasladó sus operaciones al fuerte HM Fort Roughs, situado en aguas internacionales. Bates asumió el control del puesto en la víspera de Navidad de 1966.
Nueve meses después, el 2 de septiembre de 1967, lo declaró el Principado de Sealand.
Poco después, él con toda su familia se mudó allí. Pero la falta de luz y otras comodidades lo hizo volver a Essex.
Michael de Sealand aprovecha el magnetismo que despierta el principado, por lo que se mantiene con la venta de camisetas y títulos reales.
Lastimosamente solo es posible visitar la plataforma con una invitación oficial del príncipe, y más allá de unas pocas personas de mantenimiento, actualmente nadie vive aquí, solo personal de guardia y mantenimiento,
El príncipe solo visita el lugar dos o tres veces al año, por lo precario de las instalaciones. Sin embargo sigue siendo una nación libre.

