Baño de sangre entre militares chavistas y las FARC: 19 muertos
Se trata de un enfrentamiento entre militares y un remanente de la guerrilla colombiana. El combate se produjo en el municipio Páez del estado de Apure, a unos 785 kilómetros al sudoeste de Caracas.
Un enfrentamiento entre tropas regulares venezolanas y miembros de grupos remanentes de la disuelta guerrilla colombiana FARC dejó al menos cuatro militares y quince rebeldes muertos. El combate se produjo en el municipio Páez del estado de Apure, a unos 785 kilómetros al sudoeste de Caracas.
La operación tenía el propósito de "combatir y dar captura a alias Ferley González, jefe de finanzas del Frente 10 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)", según un informe militar citado por el diario oficialista Últimas Noticias.
En el enfrentamiento murieron dos oficiales de la Aviación (fuerza aérea) y dos sargentos del Ejército, así como quince integrantes del grupo irregular que no fueron identificados, y resultaron heridos otros tres suboficiales, de acuerdo con esas fuentes. Del operativo participaron un general de división, otros dos oficiales superiores, cuatro oficiales subalternos y dieciocho suboficiales o soldados profesionales, agregaron.
El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, informó en un comunicado que el operativo se efectuó contra "tres campamentos" de "grupos estructurados de delincuencia organizada que se dedicaban al secuestro, extorsión, narcotráfico y otros ilícitos". Agregó que en la operación "fueron detenidos cinco terroristas" y se decomisaron armas, uniformes y equipos de comunicaciones, y confirmó los nombres de los militares muertos, pero no reportó bajas entre el grupo irregular ni heridos.
Aunque no mencionó a las FARC, Padrino dijo que "estos grupos al margen de la ley provienen de territorio colombiano, donde se desplazan con absoluta impunidad y la aquiescencia del gobierno y las fuerzas militares de ese país".
El rol de los países aliadosHasta ahora, los gobiernos de Colombia y varios países aliados -entre ellos, Estados Unidos- acusaban a la administración chavista de proteger a los grupos remanentes de las FARC e incluso de mantener negocios irregulares con ellos.
Las FARC fueron disueltas como consecuencia del acuerdo definitivo de paz que sus dirigentes alcanzaron en 2016 con el gobierno de Colombia, pero subsistieron algunos grupos disidentes que conservaron las armas y, según las autoridades, se dedican al narcotráfico.

