Una nazi de 99 años fue condenada en Alemania
Era secretaria en un campo de concentración y el tribunal alemán sentenció: "Era consciente de los asesinatos cometidos".
La Justicia alemana dictó ayer la sentencia definitiva contra una ex secretaria de un campo de concentración nazi, en lo que podría ser el último veredicto en ese país sobre los crímenes del Tercer Reich. Se trata de Irmgard Furchner, quien tiene 99 años y fue acusada de complicidad en los asesinatos de más de 10.000 personas en Stutthof, territorio perteneciente a la actual Polonia.
La anciana había recurrido su condena condicional, dictada a finales de 2022, de dos años de prisión. La resolución del Tribunal Federal de Justicia reafirmó el fallo en contra de la mujer, basándose en dos argumentos: los crímenes de lesa humanidad no caducan y, siguiendo el argumento de la filósofa judeoalemana Hannah Arendt, no existe un derecho a obedecer.
Furchner fue secretaria en el campo de concentración de Stutthof entre 1943 y 1945. Según el tribunal, su trabajo fue imprescindible para que la maquinaria nazi asesinara allí en esos dos años a más de 65.000 personas, la gran mayoría judíos. El argumento más usado por los colaboracionistas del régimen es que "sólo obedecían órdenes superiores". Esta resolución pretende cerrar definitivamente el camino a esta justificación y, en cierta forma, obliga a que un ciudadano se rebele frente a la injusticia del Estado.
Esta condena final podría ser la última contra un criminal nazi, por lo que apunta a ser el legado final de la Justicia alemana luchando contra el horror vivido en ese período. La decisión fue acogida con satisfacción por el Consejo Central de los Judíos de Alemania.
"Para los supervivientes del Holocausto es extremadamente importante luchar por una forma tardía de justicia", opinó su presidente, Josef Schuster.
Casi 80 años después del final de la Segunda Guerra Mundial, cada vez son menos los casos de crímenes de la época nazi que siguen investigándose en Alemania. Con una edad comprendida entre los 18 y los 19 años al momento de los hechos, Furchner trabajaba como mecanógrafa y secretaria del comandante del campo de Stutthof, Paul Werner Hoppe.
"La acusada vio el catastrófico estado físico de los prisioneros, la falta de comida y ropa, las deplorables condiciones higiénicas, y también percibió el olor a carne humana quemada, presente a diario, que se escapaba por la chimenea del crematorio", consideró el tribunal en su fallo, repitiendo los fundamentos de la primera instancia.
"Era consciente de los asesinatos cometidos por la dirección del campo" y, a través de su trabajo como secretaria, "proporcionaba apoyo directo al comandante del campo y a otros oficiales de las SS que trabajaban en la dirección del campo", añadió el dictamen judicial conocido ayer. La defensa, por su parte, había intentado argumentar que ella no tenía conocimiento de los asesinatos sistemáticos en Stutthof.
La ex mecanógrafa había sido juzgada ante un tribunal especial de menores debido a su edad en el momento de los hechos. La sentencia simbólica suspendida de dos años de prisión tuvo en cuenta "la posición jerárquicamente subordinada y la capacidad de resistencia posiblemente reducida de la acusada debido al adoctrinamiento" de la época, prosiguió el tribunal. Furchner no habló durante el juicio ni admitió su culpabilidad, pero en las últimas vistas dijo que "la apenaba todo lo ocurrido" y que "lamentaba haber estado en Stutthof en aquella época".

