No le hizo caso a su esposa, jugó a la Quiniela y ganó millones: ¿Cuál fue el pedido que desobedeció?
Su pareja le había dado una orden clara al ir a jugar a la lotería, pero él decidió hacer otra cosa y, para su suerte, ganó millones. Conocé la increíble historia de este apostador.
Una insólita jugada en la Quiniela dio nacimiento a un nuevo millonario en el mundo. ¿El método? No hacerle caso a su esposa. El hombre fue de compras y recibió un pedido claro de parte de su pareja, pero ya en el lugar tomó otra decisión y ganó una verdadera fortuna.
El suertudo es un hombre de Carolina del Sur, Estados Unidos, que fue a la tienda “Murphy Express”, en la calle Ricky Lane de Columbia, con la misión de comprarle a su esposa el boleto de lotería que ella suele jugar, el mismo de siempre.
Pese a este pedido, el sujeto cambió de idea y decidió comprar para él mismo un ticket del juego “Carolina Jackpot”, sin imaginar que ese capricho lo haría millonario.
Al rasparlo, dudó de su suerte. No estaba seguro de haber ganado, así que lo llevó hasta un centro de reclamaciones de lotería. Ahí, los oficiales le confirmaron que su boleto era el gran ganador: 200.000 dólares, el equivalente a más de 215 millones de pesos argentinos.
Lo curioso es que el hombre, originario de los Midlands, es un fanático acérrimo de los Carolina Gamecocks, el equipo deportivo de la Universidad de Carolina del Sur. Por eso mismo eligió el boleto de lotería del “Carolina Jackpot”, sin sospechar que su jugada sería un golazo.
La mujer y su esposo “caprichoso” revelaron qué van a hacer con el premioSu esposa, que al principio podría haberlo retado por no hacerle caso, ahora festeja con él. Ambos aseguraron que planean ahorrar el dinero el futuro.
Además, la tienda donde compró el ticket también salió beneficiada: recibió una comisión de 2.000 dólares por vender el boleto ganador. Lo más increíble es que este fue el último premio mayor de la serie “Carolina Jackpot” en ser reclamado, y ya no hay más tickets a la venta.
Las probabilidades de ganar el premio mayor eran de 1 en 520.000, pero este hombre desafió la estadística, desobedeció a su esposa y terminó lleno de plata.

