Homenaje a "El Mariscal": Roberto Alfredo Perfumo

Para muchos, fue el mejor zaguero central de todas las épocas. Jugaba sin complejos y se convirtió en líder en todos los planteles que integró, por capacidad y calidad. Contaba con un bagaje de virtudes, que juntas eran inusuales en jugadores de su puesto. Cuando las situaciones lo exigían se manifestaba recio y aguerrido, pero también técnico y elegante.

Mostraba gran temperamento, fuerte personalidad, claridad en la visión de juego y marca implacable. Aspectos que lo transformaron en un profesional único e insustituible.

El Mariscal, nació el 3 de octubre de 1942, en Sarandí, provincia de Buenos Aires. En River no lo supieron ver cuando tenía dieciocho años y jugaba en tercera división; el Gordo Díaz, que había asumido como técnico de inferiores, le dio el pase en blanco y después, lo tuvieron que comprar cuando tenía treinta y tres.

Se lo llevaron a Racing y lo incorporaron inmediatamente en cuarta. Después de pasar por tercera y reserva, debutó el 26 de abril de 1964. En ese entonces, Roberto jugaba de segundo marcador central, de número seis, y su ídolo era Federico Sacchi. Lo trataba de imitar en todo, hasta en la distinción para salir jugando.

“En el ’65 asumió como técnico Juan José Pizutti y de entrada nos cambió de puesto. Al Coco Basile lo puso de seis y a mí me tiró la camiseta número dos. Al principio me resistí, me gustaba jugar por la izquierda. Me agarró Pizutti y me dijo: ’Usted va a jugar de dos y lo van a llamar de la Selección’. Cuando me convocó Osvaldo Zubeldía para el Mundial de 1966 de Inglaterra no lo podía creer”.

También participó del Mundial ’74. En la ‘Academia’ ganó todo: El campeonato local del ’66 con el famoso Equipo de José, la Copa Libertadores y la Intercontinental de 1967. “A Racing lo quise mucho pero me fui mal, con un maltrato insoportable, me quisieron bajar el sueldo. Le inicié juicio y me consideré despedido. Estuve catorce meses sin cobrar. De la misma manera se fueron la mayoría de los jugadores. Inadmisible después de haber obtenido todos los títulos…”

En 1971 aterrizó con mucho éxito al Cruzeiro de Brasil. Consiguió lucirse en un equipo que tenía estrellas como Tostao, Wilson Piazza y Dirceu Lópes. Conquistó el Torneo Mineiro tres años consecutivos, del ’72 hasta el ’74. Luego de cuatro temporadas sufrió la melancolía de regresar al país. Justo en que Angel Labruna armaba el equipo para salir campeones con River, después de diecisiete años de abstinencia.

Con los Millonarios conquistó tres campeonatos: Metro del ’75 y ’77 y Nacional del ’75. En 1978 decidió abandonar una campaña abarrotada de éxitos. Símbolo en Racing, figura en el Cruzeiro y uno de los principales protagonistas en River.

Hizo el curso de técnico y se recibió de Licenciado de Psicología Social. Roberto fue un hermano que me regaló el fútbol, nuestra amistad comenzó en 1985. Hicimos junto a Silvio Marzolini un programa radial “Marzolini, Perfumo y el fútbol”, los domingos por la noche en Radio Libertad. Ahí fue donde se inició en el camino del periodismo y triunfó también en esa profesión.

Conformó una familia extraordinaria, con su esposa Mabel, el amor de su vida, y su hijo Gustavo. El pasado martes fue su cumpleaños y Gustavo quiso recordarlo: “La virtud más grande de papá fue el afecto que permanentemente me prodigó, siempre sonriente y positivo. Así con esa frescura lo recuerdo…”

Roberto Perfumo falleció el 10 de marzo de 2016, 19,30 hs, a los 73 años, como consecuencia de una caída al dirigirse al baño. Su resbalón por la escalera le provocó: fractura severa de cráneo. Se encontraba cenando con amigos en un restaurante de Puerto Madero. Una partida inesperada, injusta y dolorosa. Me viene a la memoria esa cara de nene, con la voz grave y la sonrisa contagiosa, no tenía enemigos, lo quería todo el mundo. En este merecido homenaje lo despido como a él le hubiese gustado: ‘Mariscal no te olvidaremos jamás…’ ¡¡Abrazo de gol!!